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Los Boston Celtics recibían en su estadio al equipo con peor registro de su conferencia, los Cleveland Cavaliers. Luego de un descanso de tres días, los dirigidos por Brad Stevens buscaban validar las buenas sensaciones que habían dejado en su anterior victoria en Nueva Orleans.

 

El partido comenzaba con canastas sencillas por parte de los Celtics. Defensa eficiente y ofensivas tempranas permitían canastas accesibles. Conforme fueron avanzando los minutos, la puntería fue mermando, y solo Kyrie Irving mantuvo su nivel de acierto. Gracias a sus triples, lograría 13 puntos en el primer período (su máximo de la actual campaña) y dejaría a los Celtics con una ventaja de 30-26 al final de los primeros 12 minutos.

 

 

Para el comienzo del segundo cuarto, los Cavs rápidamente lograron adelantarse gracias a una muy buena producción desde la banca de Jordan Clarkson. Durante todo el segundo período, las diferencias fueron mínimas, y parecía que ninguno de los dos equipos podía marcar el ritmo del juego. Pero conforme retornaban los titulares de los Celtics, la balanza comenzó a inclinarse para lado de los de Massachussetts.

 

Cerrando con un parcial de 15-4 y con un triple sobre la chicharra de Marcus Morris, los locales se iban arriba con una ventaja de 62 a 52.

 

 

Ni 6 minutos habían pasado del tercer cuarto, para que los Celtics tomaran una ventaja de 20. Irving y Morris llevaron adelante una ofensiva de alto vuelo, que la defensa de los Cavs simplemente no podía detener. Aun con las rotaciones, daba la sensación que cada tiro que tomaban los locales, terminaba dentro del aro. Cada minuto que pasaba, la diferencia se iba haciendo cada vez mas grande, y para el final del cuarto, el parcial arrojaba un 101-72. La defensa generaba ataques fáciles, como se podía ver aquí.

 

 

Gracias a esta amplia ventaja, el último cuarto sirvió como prueba para algunos jugadores. Ojeleye, Yabusele, Wanamaker y Williams tuvieron muchos minutos juntos en cancha. Hasta pudo debutar PJ Dozier en los locales.

 

Ganando todos y cada uno de los cuartos, y con un goleo colectivo muy alto (7 jugadores con al menos 10 puntos), a final de cuentas, los Celtics obtendrían una cómoda victoria por 128-95.

 

Destacándose Kyrie Irving con 29 puntos y sobre todo con un gran nivel de acierto (11 de 15 de campo y 5 de 7 en triples) y muy bien escudado por Marcus Morris con 15 y Gordon Hayward con 14 desde el banco.

 

El próximo encuentro será el día de mañana, cuando los Celtics visiten la ciudad de Mineapolis para enfrentar a los Minnesota Timberwolves.

 

Fotos: bostonceltics.com