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Segundo partido de pretemporada y los Boston Celtics se llevan la victoria, 110 a 102, ante unos Sixers con ausencias (no jugaron Saric, Fultz y Embiid).

Variantes en la alineación

Brad Stevens dijo hace unos días que iba a cambiar las alineaciones según los emparejamientos y, fiel a sus palabras, puso en cancha a Jason Tatum para contener a un rival más versátil que los Charlotte Hornets.

El rookie hizo unos primeros minutos perfectos, explotando sus puntos más fuertes en aclarados, pero también ejecutando muy bien off ball e incluso asistiendo.

En defensa el chico es mejor de lo que se esperaba (ya Stevens lo había dicho), su envergadura le ayuda mucho a contener en los cambios de marca, más allá de que le cueste ante perimetrales dinámicos y explosivos (algo normal). Su juego de pies, si es trabajado, puede llegar a volverlo un defensor de temer.

 

Jaylen Brown sigue aportando mucho en defensa, sobre todo encargándose del jugador más importante del rival (Simmons y Redick), haciéndolo muy bien en el mano a mano, en el colectivo y agresivo en línea de pase.

En el debe se encuentra su faceta ofensiva. Sus recursos de pique siguen siendo limitados, su tiro exterior poco consistente, aunque ha sabido ganarse sus puntos a fuerza de penetraciones y aprovechando descargas.

Si quiere volverse un facsímil razonable de Avery Bradley, tendrá que trabajar mucho su tiro de catch and shoot y sobre todo su jumper que es nulo.

La pregunta que nos hacemos es ¿por qué Brown no explota jugadas de pick and roll?, siempre está limitado al juego sin pelota (entiendo que sus problemas con el drible pueden ser la causa) pero es algo que tiene que adicionar a su juego si quiere ser un jugador de élite.

 

 

Irving y Hayward las dos caras de la moneda

El aprender nuevos roles y encontrarse en una nueva situación lleva un tiempo. Cualquiera que haya jugado a este deporte y siempre fuese la primera opción del equipo, cuando pasa a otro conjunto rodeado de talento le cuesta encontrar su sitio.

El peso específico de Kyrie Irving está claro, es el jugador franquicia y quién lleva los hilos del ataque, lo que pone a Gordon Hayward en una posición difícil al ejecutar en ofensiva. Se lo ve apagado y no sabiendo exactamente cuál es su rol, hasta por momentos confundido de que es lo que tiene que hacer.

Todo cambia cuando Kyrie se sienta en la banca, en ese instante vemos al Hayward de siempre, particularmente en su juego asociado con Al Horford (el dominicano hace ver bien a todo el mundo) tomando las riendas del ataque de manera más fluida, tanto con pelota como sin ella.

Irving y Hayward tienen que trabajar en su química (por el momento inexistente). Si los Celtics quieren llegar a ser contender sus dos estrellas tienen que encontrar su lugar. Es normal que esto lleve un tiempo, pero es un punto a no desestimar ni a pasar por alto.

 

Las pruebas en ofensiva

Stevens estuvo probando en el comienzo del partido situaciones de aclarados, con varios jugadores, sobre todo con Irving, Tatum y Smart cuando estuvo en cancha.

Las jugadas consistieron en buscar miss match en los cambios de marca y hacer trabajar al jugador uno contra uno en el poste bajo. Los resultados fueron más que positivos, aunque no es algo para aplicar todo el tiempo.

Irving está siendo utilizado tanto con pelota como sin ella, con una dosis muy medida. Stevens no ha claudicado el motion offense para tranquilidad de todos, pero aprovechando la aceleración del pace le da libertad al ex Cavalier para que juegue ofensiva temprana con Horford oficiando de facilitador.

 

 

La defensa de los Celtics

Tres puntos importantes a tratar: los rebotes, la versatilidad y los robos. Estas tres cuestiones parecen ser el objetivo principal para este año en el campo propio. Stevens apuesta al cambio constante, el cierre de línea de pase y el asegurar el tablero defensivo.

El incremento de estatura del perímetro, sumado a la adición de perfiles con facilidad para la captura del rebote, le está dando a Stevens la posibilidad de apretar más en back court.

Se ve a unos Celtics mucho más agresivos en la parte alta de la cancha (ya no hay que cubrir la espalda de Thomas) lo que le permite robar mayor cantidad de pelotas, puntear tiros y salir rápido en contraataque.

 

En el primer tiempo los Sixers convirtieron muchos tiros de tres puntos, pero la mayoría fueron punteados, el resultado adverso fue merito de los tiradores y alguna que otra desinteligencia aceptable, teniendo en cuenta el poco rodaje del equipo en conjunto.

Las sensaciones defensivas son mejores de la que esperábamos. Irving está comprometido, más allá que siga teniendo dificultades en el uno contra uno. Se están robando mayor cantidad de pelotas y se está asegurando el tablero (thanks god!!).

Aaron “El vikingo” Baynes y Daniel “Ivan Drago” Theis son una noticia más que feliz para la parcialidad verde. El neozelandés y el alemán le están aportando la cuota de dureza en la pintura que le faltaba a los Celtics.

El nivel defensivo del equipo se dispara cuando el 46 está en cancha, protege el aro, rebotea, y contiene eficientemente a los perimetrales, esto libera a Horford de la tarea más rústica y permite elevar el porcentaje de recobres en el tablero propio.

Theis aporta esas mismas características, pero con la variable de que su repertorio en ataque es más versátil teniendo en cuenta que puede tirar de tres. Veo minutos a lo largo del año para el teutón.

 

La experiencia Smart

El “flaco” Marcus ha jugado dos partidos descomunales, sobre todo en ataque, donde se lo puede ver mucho más confiado y tomando tiros más eficientes.

Al contrario de lo que pensaba, Smart parece que ha abrazado su rol de sexto hombre, y si continua con este nivel en ofensiva, más le vale a Ainge renovarle antes de que se cierre la ventana de extensión porque puede llegar a ser muy riesgoso dejarlo al poder de la “mano invisible” el verano que viene.

Su tiro se ve mucho más fluido y rápido (sobre todo a pie firme) pero lo que más me llama la atención es su agresividad en el pick and roll, tanto tirando a media distancia como yendo hacia el aro.

En defensa no hay nada que agregar, los kilos de menos no han bajado ni un ápice su comportamiento y efectividad en cancha.

 

 

Han pasado dos partidos y las sensaciones son muy positivas, más allá de que los rivales no son de fuste y que tan solo es pretemporada. Esperaremos un poco para evaluar al resto de los jugadores y ver como es el comportamiento ante equipos más fuertes, pero por ahora, el aprobado es claro.

 

Foto: Twitter.com

 

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