En el marco de un partido de esos que llegan con jugadores cansados e hinchada irritada, los Boston Celtics volvieron a arruinar una chance de darle un giro a la historia y cayeron en condición de local contra los Portland Trail Blazers por 97-92 en un juego con bajos porcentajes de acierto para ambos equipos que terminó con un Damian Lillard como figura con 33 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias en la victoria de su equipo.

El primer tiempo fue parejo, con ambos equipos en pésimos porcentajes de tiro: los Blazers lanzando para el 36% campo y los Celtics con 16% desde la línea de tres, sin embargo la ventaja era para Portland por 43-41 con la dupla Lillard-CJ sumando 22 puntos temprano en el partido, mientras que los Celtics contaban con 13 puntos de Kyrie Irving luego de la polémica alrededor de su futuro y su controversial estilo de liderazgo que ha roto a Boston en las últimas semanas.

Pero de nuevo, el tercer cuarto fue el quiebre del partido, Boston dejó de anotar y con una carrera de los visitantes, el partido ya se había puesto a dos dígitos de diferencia. Queda en el tintero la razón por la que Stevens no pidió tiempo muerto hasta que era muy tarde y el juego ya estaba desequilibrado. Entre eso y la imposibilidad de defender a Nurkic cuando no estaba Horford, el partido se fue de a poco para los Celtics que terminaron con un tiro llamativamente malo de Marcus Smart que terminó con las chances de una remontada.

La derrota final fue de 97-92 y Kyrie Irving sumó 31 puntos, 5 rebotes y 3 asistencias con Jaylen Brown tuvo 10 puntos y 10 rebotes desde la banca con aporte clave en la carrera final de los de Brad Stevens, que aseguró luego del partido que están desesperados por ganar pero hasta el momento, eso no se refleja en los jugadores.

 

 

Foto: Celtics.com