La temporada de NBA tiene, casi que para todos los equipos –sorry Hornets– momentos especiales que los hinchas marcan en el calendario. En esta ocasión, luego de dos años, el TD Garden volvió a recibir a uno de sus más fieles soldados. El regreso de Isaiah Thomas vestido como un Nugget era una de las noches más esperadas y por fin, tanto aficionados como ídolo, pudieron disfrutar de su momento.

Desde el inicio del partido, la noche estuvo plagada de nostalgia con el regreso del Little Guy, sin embargo, el partido estaba en disputa y los Nuggets iniciaron mucho mejor, aprovechando y presionando desde su poderío en los tableros en uno de esos partidos que todos los rebotes se escapan de las manos verdes. Luego del vídeo tributo de IT, el partido se normalizó y en un juego parejo, los Celtics nunca pudieron hacerse dueños del ritmo del encuentro.

Nikola Jokic se hizo un picnic con comodidad en la pintura verde, anotó 21 puntos, bajó 13 rebotes y repartió 7 asistencias, que junto a los 20 tantos de Will Barton terminaron siendo vitales en la forma en que los de Colorado lograron mantener la ventaja cada vez que los locales embistieron para remontar. A pesar de los esfuerzos de Marcus Smart y un par de perlas de Kyrie Irving al cierre del partido, las cosas no se dieron vuelta y Boston terminó cayendo. 105-114.

Entre las ovaciones que recibió Thomas, los Celtics perdieron un nuevo partido contra un rival de la parte alta de la tabla de posiciones. En esta ocasión, Kyrie anotó 30 puntos con 5 rebotes, 4 asistencias y 4 robos mientras que Al Horford sumó 20 con 6 tableros y 6 asistencias. Ahora, los Celtics descansan para el miércoles en la noche medirse de nuevo contra los Philadelphia 76ers.

 

Foto: Celtics.com