Los Boston Celtics siguen imbatibles en casa con un récord de 10-0 luego de derrotar a los Cleveland Cavaliers por 110-88 en el TD Garden en la noche del lunes, en un partido dominado de principio a fin que tuvo como gran novedad el regreso de Gordon Hayward, incluso antes de lo esperado con una actuación sólida en ambos costados de la cancha.


Desde el inicio del partido, los Celtics fueron mucho más que unos débiles Cavs, que obviamente dominaron en los tableros con 18 rebotes ofensivos y una diferencia de 6 rebotes en total a favor. Más allá de eso, el juego fue completamente controlado por los Celtics que rotaron la pelota y desde la transición rápida.

La ventaja máxima para los Celtics fue de 29 puntos y aunque al final del último cuarto hubo un pequeño letargo en los Orgullosos Verdes, el ingreso de Kemba Walker terminó de sentenciar la noche.


Precisamente el base fue el máximo anotador de los Celtics, con 22 puntos y 7 asistencias con un +32 en el boxscore. Además, Jayson Tatum sumó 19 tantos con 11 rebotes y Jaylen Brown 20 con 7.


Gordon Hayward, que volvió sin restricciones de minutos, estuvo sólido en tiros de campo con un 7 de 10 para sus 14 puntos con 5 tableros y 4 asistencias en 26 minutos en cancha, recuperado por completo para la tranquilidad de Stevens.


Boston descansará el martes y el miércoles inicia un back-to-back complicado, en el que visitará Indiana para medirse con los Pacers en la primera noche, para terminar ante los Sixers en Massachusetts la noche del jueves en una semana que indicará mucho de para qué están estos Celtics.

 

Foto: Celtics.com