En el Quicken Loans Arena, los Boston Celtics visitaron a los Cleveland Cavaliers en una jornada que llegaba con pocas esperanzas luego del nefasto fin de semana que tuvieron los Celtics con derrotas inesperadas con actitudes paupérrimas en los últimos encuentros. Sin Kyrie Irving, Jayson Tatum y Marcus Smart tomaron la batuta anotadora, los referentes se hicieron cargo y pudieron sacar adelante un partido que no tenía por que complicarse.

Asegurado el cupo a Playoffs

Con la victoria 116-106, los Celtics aseguraron su lugar en la postemporada que tanto esperan tanto jugadores como hinchada en una temporada regular tan desgastante anímicamente que parece no tener final. Marcus Smart y Jayson Tatum convirtieron 21 puntos cada uno, la segunda unidad fue comandada por Gordon Hayward en una buena versión organizadora y con un clavado en la misma cancha que estuvo cerca de arruinarle su carrera.

El momento Clarkson de la noche

Como viene sucediendo, Boston empezó bien, tenía siempre el partido bajo control y se hacían las cosas al ritmo que necesitaban los dirigidos por Brad Stevens, muy superiores a unos escuálidos Cavaliers. Sin embargo, a finales del tercer cuarto y en un horrible inicio del cuarto final, Jordan Clarkson volvió a vestirse de Dios del baloncesto -como solo hace contra los Celtics- y redujo la ventaja al máximo, acabando con la resistencia que los orgullosos verdes pudieran plantarle.

Sin embargo, entre Horford y Hayward pudieron sellar el negocio, aprovecharon una mucho mejor noche desde la línea de tres puntos (10 de 25 desde el perímetro) para terminar con una victoria tranquila por 116-106 ante los Cavs. El próximo viernes vuelven a la acción en un duelo vital, ya que enfrentarán a su posible rival de primera ronda: los Indiana Pacers.

Foto: Celtics.com