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A falta de unas semanas para el inicio del training camp de los Boston Celtics, en el Despacho comenzamos a elaborar los perfiles de cada uno de los jugadores que conformarán el primer grupo de “Orgullosos Verdes” con aspiraciones al campeonato desde 2012. Tras haber analizado ya a a todo el quinteto titular llega el turno del jugador que más cerca estuvo de salir este verano, el alma del equipo: Marcus Smart.

 

Marcus Smart y su último año en los Boston Celtics

La cuarta temporada de un jugador en la NBA suele ser la que marca cuál va a ser el nivel del mismo a lo largo de su carrera, una vez asentado tras el salto que casi siempre tiene lugar en el tercero; aunque bien es cierto que en el caso de los bases este suele llevar algo más de tiempo – sirva el caso de Kyle Lowry- como comparación con el de Marcus Smart, por enésima vez. Muchos, entre los que se encuentra quien escribe, esperaban una mejora en los números de un jugador poco dado a prodigarse en el apartado estadístico. Si nos fijamos en las tablas de abajo, veremos que apenas ha habido una evolución con respecto a su tercera temporada en la mejor liga de baloncesto del mundo. Es más, vemos una recesión en los minutos jugados por partido que acaban resintiendo su producción reboteadora y como ladrón.

Por último, ésta también ha sido su temporada más accidentada fuera de la canchas, tanto por malas decisiones en su vida personal (recordemos aquel accidente en Los Angeles que acabó con él rompiéndose la mano y perdiéndose dos decenas de partidos o el entrenamiento al que llegó tarde en plenos Playoffs) como por mala fortuna (la enfermedad de su madre).

 

Plantilla Boston Celtics 201819 Marcus Smart Trad

En base a todo esto, sería justo definir la cuarta temporada de Marcus Smart en los Boston Celtics como decepcionante. La cuestión es que en lo referente a Marcus Smart, tratar de definir o entender su juego en base a sus números sería como tratar de entender y definir los grabados de Goya en base a sus colores.

El jugador que más tiempo lleva vistiendo la camiseta de los Boston Celtics a día de hoy ha sido un fijo en el esquema de Brad Stevens desde su llegada. No solo está siempre entre los más utilizados y figura cada año en al menos 5 de los 8 quintetos más efectivos de los usados por los Orgullosos Verdes sino que no hay partido en el que no juegue los últimos minutos o en el que no sea el jugador más usado durante la segunda mitad.

Al Horford ha repetido hasta la saciedad que es el alma del equipo, algo que se pudo comprobar en los primeros 15 segundos que jugó tras recuperarse (a medias) de su lesión en la mano y a lo largo de este verano todos sus compañeros, entrenadores y el propio Danny Ainge han hablado sobre su incidencia tanto en el vestuario como en la cancha.

En definitiva, la pasada temporada de Marcus Smart en los Boston Celtics ha sido todo lo que los aficionados de los Boston Celtics piden de Marcus Smart: defensas agobiantes y absurdas para alguien de su tamaño, pelear cada balón como si fuera el último, llevar el timón del equipo cuando esté navega sin rumbo y un montón de tiros que desearías que no hubiera tirado.

 

¿Qué esperar para este campeonato?

La agencia libre restringida es el momento más delicado que hay en la carrera profesional de un jugador NBA. No solo se pone a prueba tu relación con la franquicia (recordemos las palabras de Gordon Hayward hablando sobre cómo la actitud de los Jazz durante la suya le generó un malestar presente hasta el día que decidió abandonar Sant Lake City) sino que es muy difícil predecir cómo se comportará un jugador tras conseguir su primer contrato importante. Los trece millones que los Boston Celtics firmaron a Marcus Smart son un precio muy por encima del valor que los otros 29 equipos de la NBA dieron al base texano y quizás esto sirva para avivar su fuego interno, pero no sería la primera vez que un jugador se echa a dormir tras conseguir su dinero.

Otra cuestión que puede causar oscuros nubarrones en el futuro inmediato del #36 es el reparto de minutos durante la próxima temporada. El año pasado todos los jugadores de la plantilla dieron un paso adelante para sobreponerse a las numerosísimas lesiones que sufrió el equipo de Brad Stevens a lo largo de los 100 partidos disputados. Entre las figuras que más destacaron está la de Terry Rozier, quien no solo cumplió su rol como base titular tras la caída de Kyrie Irving sino que tuvo excedió las de él, con actuaciones realmente buenas durante la temporada regular y series muy sólidas en los Playoffs (en Philadelphia hay gente que en septiembre sigue llorando por el nivel mostrado por el ex de Louisville).

Pese a que Marcus Smart parece tener asegurado por méritos propios su puesto como “sexto titular” de los Boston Celtics – palabras de Brad Stevens, tras la vuelta de Kyrie Irving y Gordon Hayward, su entrenador cuenta con solo 240 minutos a repartir entre 9/10 jugadores que han demostrado su valía al más alto nivel de competición.

En favor del #36 están tanto su polivalencia en pista (puede jugar, es decir: defender, todas las posiciones) como un particular set of skills que le hacen indispensable en el esquema de Brad Stevens. No esperaría ver una drástica reducción en su número de minutos porque la lógica indica que el coach va a aumentar aún más su siempre equilibrado reparto de minutos para evitar en lo posible la masacre de la temporada pasada, aunque sí puede que se vea obligado a jugar más sin balón, algo que sin duda le perjudica por su falta de acierto en el tiro pero que es necesario si quieres desarrollar al máximo posible a Jayson Tatum y Jaylen Brown.

De lo que no cabe duda es que dentro de 11 meses el balance global será que Marcus Smart habrá ganado él solo entre cuatro y cinco partidos y media serie de Playoffs.