Los Boston Celtics cayeron derrotados por los Houston Rockets por 116-105 en una noche complicada con los árbitros localistas y una noche sin acierto lanzando a canasta desde la larga distancia que no dieron chance a asaltar Texas en esta ocasión.


El inicio del partido fue parejo, con un Kemba Walker que se cargó la ofensiva en el segundo cuarto luego de que Jaylen Brown estuviera intratable en el primero. Un rendimiento irregular, con rachas para ambos equipos y algunas desconcentraciones que dejaron seguir en partido a unos muy aburridos y predecibles Rockets.


El porcentaje de campo favorecía a Boston por 40% contra el 34% de Houston y los cuatro rebotes de más que tenían los Celtics se traducían en posesiones de más.


La segunda parte por otro lado, fue dominada por los Rockets en una noche que se hizo eterna con una cantidad inusual de pitos a favor de los locales.

Los Rockets terminaron la noche con 42 tiros libres lanzados, la misma cantidad de puntos que anotó James Harden junto a los 36 de Russell Westbrook, que cada dos intentos le hacía foul a Marcus Smart pero salió impune toda la noche.


Para los Celtics, el máximo anotador fue Gordon Hayward con 20 puntos. En una noche negra de Jayson Tatum con 0 de 7 en tiros de tres, con el 11 de 32 desde el perímetro para los de Brad Stevens.

La gira continua para Boston y lejos está de darles respiro. El próximo jueves, visitan a Los Ángeles Clippers en lo que será otro partido difícil en esta gira por el salvaje oeste.

Foto:Celtics.com