Tras mucho drama, los Celtics vuelven a la senda de la victoria ante unos Magic muy pobres, que no se pudieron levantar de un terrible tercer cuarto.


 

Liderados de nuevo por un Al Horford rejuvenecido, con Jaylen Brown encabezando el ataque, los de Udoka se repusieron a un mal inicio, con poco acierto y muy mala defensa en la pintura.

Con ciertos ajustes sobre todo tras el descanso, los Celtics contuvieron el ataque de los locales, que se tuvieron que limitar a tirar desde fuera, parcela en la que no estuvieron nada acertados. Se apretó en defensa, se pudo correr en ataque y, de nuevo, los Celtics se fueron con mucha ventaja al último cuarto.

Miedo, tensión, apatía, temblores y sudores fríos. Bien justificados de nuevo porque, pese a todo lo dicho y acontecido, se volvió a caer en el viejo mal hábito de dejar de jugar al final de un partido con ventaja. Los Celtics tuvieron suerte ayer, ya que los Magic no tienen la calidad de los Bulls, y no supieron aprovechar todos los fallos cometidos y la falta de energía de sus rivales.

Victoria cómoda entre comillas, necesaria, y que tampoco puede darnos muchas alegrías visto el rival que había enfrente.

El partido de Jayson Tatum volvió a ser muy malo. Su lanzamiento sigue de vacaciones, y desde que se vistió de Kobe Bryant, parece más culebrilla inofensiva de río que mamba negra. Su toma de decisiones no mejora a su tiro. Se le ve muy incómodo con el balón en las manos, parece que no está sabiendo adaptarse a la nueva normativa más permisiva con el contacto defensivo, algo que le ha pasado a varios jugadores este año.

Con todo, su actitud no fue mala. Se le vio menos protestón con los árbitros y, al contrario que Jaylen Brown, cuando tiene malos partidos en ataque sigue metido en defensa. Veremos cuánto tarda en volver a ser le de siempre.

Por lo demás, a nivel deportivo, hay ciertas alineaciones de Udoka que me ponen algo enfermo. Entiendo que juntar a Romeo Langford, Josh Richardson, Marcus Smart, Dennis Schröder y Rob Williams (incluso alguna variante de estos con un Jay), te da una presencia defensiva muy buena, pero tiene el peligro de formar un atasco en ataque completamente insalvable. Ayer, por momentos con estos jugadores compartiendo pista, los Celtics estaban totalmente perdidos en ofensiva, sin armas, sin espacio, sin tiro y con muy poco que rascar para conseguir puntos.

Comprendo las razones para los pocos minutos de Payton Pritchard (defensivamente sufre en este sistema), y de los constantes DNPs de Aaron Nesmith. El escolta jugó muy mal en los minutos que le dieron, muy fallón y precipitado. Pero lo necesitamos como el comer, ya que pese al buen trabajo defensivo de Richardson, juntar tantos minutos a este con el resto de jugadores de rotación, crea colapsos en ataque casi el 100% de las veces.

 


 

Los Celtics viajan a Miami a enfrentarse hoy mismo contra el equipo más en forma de la liga. Tras la filtración de una reunión de solo jugadores, desmentida por todos y llamada «cena de equipo» en la que también participaron los entrenadores, los de Udoka seguramente se vuelvan con una derrota, veremos la imagen que presentan.