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Marcus Smart no quiere pensar en renovaciones, matemáticas, límites salariales o impuestos de lujo. El base de los Boston Celtics lleva todo el verano con la mente centrada en prepararse para la nueva temporada, pero si al vecino le llega el camión con los billetes, es inevitable que el tema surja cuando sales a sacar la basura.


Smart, jugador que más tiempo lleva en el equipo, es eligible para una extensión de su contrato antes del comienzo de la temporada, pero ni él ni su agente han recibido la llamada de Danny Ainge.

“No se han puesto en contacto con nosotros”, dijo Smart. “Estoy viendo como otros jugadores están renovando, así que estamos esperando”.

Compañeros del Draft, como Gary Harris, ya han firmado sus correspondientes extensiones (84 millones en 4 años para el de los Nuggets). Siendo improbable que Marcus Smart reciba un contrato similar, los Celtics tienen la opción de renovarlo ahora o, en todo caso, esperar a que salga al mercado y hable con otras posibles novias.

Parece que desde el equipo existe interés en extender el contrato del jugador, aunque con Danny Ainge detrás de las decisiones nunca puedes estar seguro de nada. Los problemas surgen cuando la mente especuladora del GM empieza a cavilar sobre posibles consecuencias de darle a Smart su merecido dinero.

¿Será Marcus Smart el jugador que merezca tantos millones?, ¿pagarle a él puede suponer no pagarle a una futura pieza importante del equipo?, ¿qué pasará con el pick de Lakers/Kings?, ¿cuántos picks del Draft podré conseguir por él?, ¿aumentará el margen salarial?, ¿algún equipo le ofrecerá un camión de billetes?, ¿algún equipo ha fichado a Billy King?, ¿está dispuesto a perdonar dinero por quedarse en Boston?

Una neblina de dudas que el jugador espera despejar en la pista, y sin guardarse nada para la temporada regular. A parte de la práctica pérdida de peso, estamos pudiendo ver a un Marcus Smart más decidido, con hambre por dar un paso adelante, sabiendo escoger sus tiros (la mayoría del tiempo), con acierto desde el triple (7-12), y sin perder un ápice de intensidad en defensa.

El jugador, en una coincidencia que hace temblar las oficinas de los Celtics, llega a su año de contrato en mejor forma que nunca, con el tipo de ese rabioso Smart universitario, pero con la cabeza y el tiro de un jugador que lleva tres años jugando en el NBA.

Y esa coincidencia te saca una sonrisa, porque no miento al decir que el bueno de Marcus es el jugador que más plegarias y defensas a pecho descubierto ha protagonizado dentro de los seguidores verdes durante los últimos años.

Ojalá mejore algo el tiro…”, “Un poco más de anotación y se convierte en un jugador total…”,“¡Si es que tira bien! solo que no sabe cuando hacerlo…” ,”Nadie ve todo lo que hace…” ,”Es un base, ¡es mi base!”, “Solo lo menosprecias porque no ves los partidos…”

El primer fruto dulce del traspaso de Pierce y Garnett, ese jugador que se ganó a la afición por cosas como esta…


hace sonreír a los que fuimos, somos y seremos del #36 cuando empieza a hacer cosas como estas…

El jugador está mostrando signos de una buena evolución, que llega justo a tiempo para que no solo los aficionados se alegren, sino para que su agente, Happy Walters, castañee los dientes de la felicidad (nótese la ironía).

En un equipo falto de identidad, con las personas que marcaban el sentir bien lejos de Boston, Marcus Smart se alza como un ancla necesaria, tanto deportiva como anímica. El tejano contagia una energía única cuando se enfunda la camiseta, y dejarlo marchar puede convertirse en un error que jamás te perdonarías.

A nivel sentimental y deportivo la renovación está justificada, pero, ¿salarialmente es conveniente?

Realmente es muy complicado valorar a un jugador en cifras. Marcus Smart puede valer 8, 12, 14 o 21 millones dependiendo de con quién hables. Lo más normal es terminar fijando un contrato en comparación con el resto que se estén dando en el momento, y últimamente los jugadores están firmando por mucho dinero.

Lo bueno para los Celtics es que, de llegar Smart a su agencia libre restringida, pocos son los equipos que cuentan con dinero en sus arcas (Hawks, Lakers, Bulls y Nets). La agencia libre del año 2018 ya está siendo denominada como “invierno nuclear”, debido a que los equipos gastaron mucho dinero con la idea de que el margen salarial iba a subir y a subir, para toparse con menos capital para gastar que el previsto. Los agentes libres que salgan a buscar algo de comer durante el verano de 2018, se encontrarán con un yermo más pelado que el del videojuego Fallout.

Los Celtics tienen que gastar con cabeza, con el máximo de Irving y otro futuro rookie bien pagado en mente, desde las oficinas tienen que decidir, si quieren que Smart se quede, qué resulta mejor: si renovarlo ahora, o esperar a su agencia libre.

La afición lo quiere de verde, sus compañeros lo adoran y su entrenador lo tiene un pedestal, el jugador desea estar en Boston y Danny, no te queda mucho tiempo para pensarlo. Tick, Tack, Tick, Tack…

Amo al equipo, a los fans y a todo lo relacionado con los Celtics. M.Smart. Clic para tuitear

 

Fuente: ESPN

Foto: Nil Alemany (SomosBasket).

 

 

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