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Un juicio de diez días decidirá el futuro del nuevo jugador de los Boston Celtics, Marcus Morris, que podría enfrentarse a penas de prisión de ser condenado culpable.

 

Supuestamente cinco personas agredieron a Erik Hood el pasado 24 de enero de 2015. Entre los sospechosos se encontraban ambos hermanos Morris, acusados de ayudar a otros tres individuos en el asalto. Dos de estas personas ya han sido condenadas como culpables de los cargos, mientras que las restantes, se ven las caras con un jurado compuesto por 8 personas que decidirán su futuro.

El jurado deberá dirimir si Marcus Morris fue una de esas cinco personas que agredió brutalmente a Erik Hood, causándole varias lesiones.

 

*Nota curiosa. La institución jurídica del jurado popular es una figura interesante del derecho. En España, por ejemplo, tiene un uso bastante residual, exclusivamente para varios delitos establecidos en la ley. En cambio, en Estados Unidos, nos encontramos con que el jurado popular es la forma habitual de juzgar a las personas (todos hemos visto mil series o películas con el típico juicio estadounidense). 

 

Los jurados se seleccionan, aunque hay un sorteo previo para elegir de una bolsa (por lo menos aquí en España). Sin ser un experto en derecho anglosajón, si que puedo afirmar que existen abogados especialistas, no ya en defender a su cliente enfrente de un jurado, sino en elegir al propio jurado. Tanto en España como en Estados Unidos existe un procedimiento previo, la llamada formación del jurado, en el que las partes cuentan con varios vetos a personas que creen que no les beneficiaría tener como jurado. ¿Preguntarían en esa selección de qué equipo son?

 

Pero basta de chismes jurídicos, perdonad, no los pude evitar, y vamos con lo que realmente importa al aficionado celtic. ¿Irá Marcus Morris a la cárcel?, y si va a la cárcel, ¿qué pasa con su contrato? ¿Cómo vamos a resolver estas preguntas? ¡JA!, lo habéis adivinado, con más chismes jurídicos.

 

                     via GIPHY

 Y el veredicto es…

 

Parece que la línea de defensa de los Morris es la llamada “Trinidad del No“: Yo no fui, yo no estaba, yo no sé nada.

Pero no vamos a centrarnos en el resultado de la deliberación, no tenemos información suficiente, sino en otras consecuencias.

En España, para suerte de muchos, existe una solución jurídica para evitar entrar en prisión tras ser condenado a ello, la suspensión de la condena. Antes de la reforma del Código Penal de 2015, también podían sustituirte la pena por trabajos comunitarios, por ejemplo, pero esa figura ya no existe.

Esta suspensión de la pena, que es exactamente lo que parece, un aplazamiento o interrupción de tu condena, se aplica en base a unos condiciones. Muy en general, y sin entrar en detalles, podríamos simplificar diciendo que eres susceptible de suspensión siempre que: no tengas antecedentes, que te hayan condenado a dos años o menos de prisión, y siempre que hayas pagado la indemnización.

En Estados Unidos, debido a que cada estado tiene su propia normativa, nos encontramos con varias regulaciones de la allí llamada probation.

En concreto, en Arizona, la regulación de la probation no beneficia a los gemelos Morris (una pena que no hubiese sido en Texas).

En el Estado del Gran Cañón el delito por el que se acusa a Marcus Morris (asalto grave), no es elegible para aplicar la probation, por lo que parece ser que si resulta condenado debería cumplir con la pena que se le imponga.

 

*Mis conocimientos de este sistema judicial son escasos, y puede que llegando a un acuerdo o con otro tipo de medidas, pueda evitar la cárcel si resulta condenado, pero en principio la única figura existente para esto es la probation.

 

Situación contractual

 

Por norma general, todos los contratos NBA tienen cláusulas de buena conducta. Es decir, los equipos tienen la posibilidad de anular los contratos si el jugador comete actos de indisciplina que vayan en contra de las normas del equipo o de la asociación.

Buceando en la web me ha sido difícil encontrar casos en los que se aplicase alguna de estas cláusulas. El caso más cercano que se me viene a la memoria es el de Gilbert Arenas, al que ni siquiera se le pudo anular el contrato tras su incidente en el vestuario.

Los expertos de la época, aseveraban que los Wizards podrían acudir a un árbitro de la NBA para anular el contrato de Arenas por mal comportamiento, pero que era un caso difícil de ganar.

En el caso Morris nos encontramos con la posibilidad de que el jugador, atendiendo a la normativa de la NBA, haya podido infringir las normas de buena conducta y que su contrato sea susceptible de ser anulado.

Habría que averiguar si los Celtics pueden ejercer ese derecho, ya que la mala conducta, en caso de ser condenado, se habría cometido bajo contrato con los Suns, aunque ese mismo contrato es el que están pagando los de Boston ahora.

Muchas sombras para un caso que puede afectar sobremanera a unos Celtics cortos en la rotación interior. Si Marcus Morris termina encerrado entre rejas, Brad Stevens tendría que cargar más peso sobre los hombros de novatos como Tatum u Ojeleye, a la vez que buscar alternativas para que jugadores como Theis y Yabusele encajasen en alineaciones pequeñas, proporcionando todo lo que podía y puede aportar Morris.

Por su parte, si bien Danny Ainge puede que se encuentre tranquilo con la plantilla como está, una eventual baja de Morris le obligaría a pescar en un río seco. Las opciones para cubrir ese perfil son mínimas, aunque jugadores como JaMychal Green, Nikola Mirotic, o un recién ganador del Eurobasket como Anthony Randolph, podrían ser una más que decente opción.

Recién entrados en octubre, sabremos algo más sobre la posible solución de este caso, que, con condena o sin ella, es más que probable que haga que Marcus Morris se pierda varios partidos del inicio de temporada.

 

 

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