Los Boston Celtics recibieron a los Sacramento Kings en el TD Garden con la ausencia de Kemba Walker por el golpe sufrido con Semi Ojeleye en el encuentro frente a los Denver Nuggets y en una versión un poco lenta, con errores muy básicos para sufrir ante un equipo a priori inferior, sufrieron pero derrotaron a los de California por 103-102.


 

 

El encuentro fue parejo de inicio a fin, con los Celtics dominando el segundo cuarto y los Kings el tercero, los J´s siguen su ritmo encabezando la ofensiva de Boston y se combinaron para 44 puntos.

 

Sin embargo, la mala noticia fue que Buddy Hield anotó 41 con once triples en total, ambas máximas de su carrera en una presentación de lujo para el dinámico escolta de los visitantes, que además de mostrar lo mejor de su repertorio también gozó de la facilidad para anotar propia de una defensa de Boston que nunca intentó ajustar para complicarle las cosas al de Bahamas.

Al final del juego, Marcus Smart dijo presente y mandó el juego al refrigerador, con un fadeaway desde el bloque cuando la ofensiva ya estaba muerta y con una bandeja con extraña facilidad, más propia del mismo Kemba Walker que del #36, que aunque salió lastimado de la mano, fue vital para lograr cerrar el juego en el TD Garden por 103-102.

 

Cabe resaltar también el debut de Tremont Waters en Boston, con 19:43 minutos en cancha y un llamativo +20 en el Box Score ante una noche fatídica para Brad Wanamaker, que con un paupérrimo 0-8 en tiros de campo pasó por una noche negra en los dirigidos por Brad Stevens.

Ahora, los Celtics se prepararán para recibir el miércoles a los Brooklyn Nets, como muchos ya saben, sin la presencia del innombrable en el conjunto de Kenny Atkinson.