En un partido dictado por el acierto ofensivo, en el que los árbitros quisieron quitarle protagonismo a los jugadores, los Celtics no pudieron con unos Blazers que encadenan 4 victorias seguidas.


 

129-119, en un show anotador de ambos equipos. Las defensas brillaron por su asuencia, con ambos conjuntos llegando a los 70 puntos al descanso, y tras un rocambolesco final, los Blazers se llevaron merecidamente la victoria.

La primera parte ya nos mostró de qué iba a ir esto. Los Celtics empezaron flojos, pero entre un Evan Fournier que parece reencontrarse, y los rookies Pritchard y Nesmith, que están jugando a muy buen nivel, se recuperaron y consiguieron aguantar el fuego cruzado.

Jayson Tatum despertó en el segundo cuarto, batallando con C.J McCollum canasta tras canasta. La estrella de los Celtics se fue al descanso con 24 puntos, mientras que la de Portland anotó 18.

Los Blazers llegaron con ventaja al tercer cuarto, que siguió la misma tónica de anotación imparable. En esta partido de «make or miss«, los de Stevens empezaron a quedarse cortos, consiguiendo los visitantes cierta ventaja entrando al último periodo.

Nesmith volvió a ser protagonista, anotando 5 puntos nada más empezar. Los Celtics consiguieron recortar la ventaja y ponerse a uno a falta de 7 minutos, y aquí empezó el show arbitral.

Tristan Thomspon consigue un rebote ofensivo crucial, anota la canasta que hubiese puesto a los verdes uno arriba, los árbitros entienden que existe interferencia y anulan la canasta.

 

 

Hasta este momento todo normal. Los árbitros fallan, pero los Celtics tienen la oportunidad de pedir un «coach challenge» y revisar la jugada. Para ello tienen que pedir tiempo muerto antes, y lo hacen. Claramente se ve a varios jugadores y a Stevens pedirlo a gritos, pero los árbitros no lo ven, C.J, muy pillo, corre como un loco a por el balón, sacan, y los colegiados entienden que los Celtics no pidieron el tiempo muerto a tiempo, ya que cuando lo hicieron el balón ya estaba en juego.

Tres árbitros, y en un jugada tan crucial, ninguno es capaz de ver que el otro equipo ha pedido tiempo muerto.

Acto seguido, los Blazers anotan dos triples consecutivos y se van en el marcador. Defendiendo por primera vez en todo el partido, los Celtics consiguen remontar otra vez, Jusuf Nurkic hace un bloqueo ilegal a Marcus Smart, y se lía.

 

 

Los árbitros revisan la acción durante una eternidad (algo que está matando a la NBA), mantienen la falta en ataque, pero sancionan a Smart con flagrante y expulsión por golpear intencionadamente al center en la entrepierna. Los Celtics pierden a su mejor defensor en los minutos finales, se van del partido y terminan perdiendo.

Sinceramente, pitar agresión intencionada cuando el «agredido» está haciendo un bloqueo ilegal me parece absurdo. Es Nurkic el que se coloca en una posición no permitida y por algo le pitan falta.

Los Celtics no pierden el partido por los árbitros, lo pierden por no defender hasta el último cuarto, que quede claro. Pero en un encuentro igualado, quisieron ser protagonistas.


 

Con esta derrota, el equipo de Boston cae a la séptima plaza. Pendientes del estado físico de Tatum y Brown, que chocaron al final del partido, vuelven a las pistas el miércoles contra Orlando Magic.