En el debut de la temporada regular, los Boston Celtics recibían en su estadio a los Milwaukee Bucks dando el puntapié a una temporada que seguramente será muy difícil para los Orgullosos Verdes.  

Sorprendiendo a todos, Brad Stevens mandaba al parquet en su primer partido una alineación con dos pívots juntos. Tristan Thompson y Daniel Theis se unían a Marcus Smart, Jaylen Brown y Jayson Tatum para enfrentar al equipo del griego Giannis Antetokounmpo.

El partido comenzaba con un par de buenas gestiones defensivas e estacionado por parte de los locales. La incursión de Thompson sumaba un defensor extra para intentar contener al griego, pero los visitantes rápidamente comenzaron a lastimar con ataques rápidos y transiciones que los Celtics no podían detener.

Promediando el primer cuarto, el goleo de los Celtics era repartido con varios aciertos desde la línea de tres puntos, pero conforme avanzaban los minutos, e ingresaban los primeros suplentes, las canastas comenzaban a escasear. Gracias a la puntería de Teague y un reingreso necesario de Tatum, la diferencia que llegó a ser de nueve, solo se quedó en tres. 

El segundo cuarto comenzó con unos Bucks aprovechado cada pequeño error o desatención defensiva que los locales mostraban. A pesar del buen momento de Jeff Teague, un Divincenzo híper efectivo le daba a los de Wisconsin una ventaja de 9. Por suerte para los locales, y gracias a un buen parcial, lograban reducir esa desventaja debido a las buenas acciones de Ojeleye, Pritchard y Tristan Thompson. 

Para el cierre del cuarto, continuando con ese buen momento y sumando esfuerzo y mayores cuidados en el costado defensivo, los Celtics lograban revertir el marcador y ponerse por encima. Con buenas (y complicadas) canastas de Brown y Tatum, el marcador, luego de los primeros 24 minutos, era de 64-59 a favor de los dirigidos por Stevens. 

 

En el tercer cuarto se amplificó esa sensación de combate que ambos equipos habían mostrado. Los Bucks apoyados en un buen momento de Middleton que con seis puntos consecutivos marcaba el ritmo ofensivo. Mientras que los Celtics, con varias acciones colectivas, y un timming excelente de Marcus Smart en defensa, lograban continuar al frente del marcador. 

Conforme avanzaban los minutos, los locales seguían cómodos liderados por un excelente Jaylen Brown. Anotando, tomando decisiones casi siempre acertadas con la bola en sus manos y contagiando a sus compañeros. Sumado a esto, Teague continuaba con su puntería y Tatum aparecía sobre el cierre, lo que le permitía a Boston sacar ventaja máxima de 17 al cierre.

 

Para el último período, los visitantes lograban meter presión con varios aciertos desde la línea de tres y un Antetokounmpo furioso en ofensiva. Sumado a esto, varios ataques de los locales eran forzados y no se veía tanto movimiento de balón. Promediando el cuarto, la ventaja era apenas de dos unidades para los Celtics.  

Esta tendencia continuaría emparejando el juego hasta el final. Al punto que el resultado del juego se definiría en la última jugada. Con los Celtics abajo por la mínima, y con 8.9 segundos por jugar, el tiro decisivo quedaba en manos de Jayson Tatum, que con una parábola y con la ayuda de la tabla, anotaría el tiro ganador del juego. Quedaría para el final la polémica con un cobro arbitral que le dió la chance a Giannis de empatar el juego.

 

 

El resultado final sería de 122-121 a favor de los Celtics.

 

En los locales se destacarían la labor de Jaylen Brown con 33 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias. Jayson Tatum finalizaría con 30 puntos y 7 rebotes. Desde la banca, Teague con 19 puntos y 4 asistencias.