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Jaylen Brown, sentado junto a Kyrie Irving y Daniel Theis en la grada, no era una buena señal para el game uno en Massachussetts, pero el excelente juego de los Celtics dejó otra ausencia en anécdota y el 117 a 101 en el marcador final.

Sin su mayor anotador en lo que va de la postemporada, los Boston Celtics salían a verse las caras ante el equipo sensación y desde el comienzo dejaron claro que no iba a ser una noche tranquila para los visitantes.

Sin sorpresas en la alineación titular: Terry Rozier, Marcus Smart, Jayson Tatum, Al Horford y Aron Baynes para los verdes, mientras que los Sixers plantaron a Ben Simmons, Redick, Covington, Saric y Embiid.

Los Celtics más rodados después de disputar siete juegos vs Bucks, impusieron la dinámica ante unos Sixers entumecidos por la falta de básquet en la última semana. Los primeros doce minutos marcarían la tendencia del partido, con los locales jugando sobre el filo de la posesión y con una férrea marca en el perímetro.

 

Jayson Tatum (28 pts) fue la primera vía de gol que explotaron los de Brad Stevens, atacando el aro sin piedad cuando se podía encontrar el miss match adecuado.

Al Horford (26 pts) se encargó de Simmons, como lo había hecho durante la temporada regular, mientras que Aron Baynes hizo lo suyo con Joel Embiid.

La idea de los orgullosos verdes era clara: anular las penetraciones del australiano y no sobre reaccionar ante el mano a mano generado por Embiid en el poste bajo. Stevens tiene claro que, si los de Philadelphia no encuentran a sus tiradores, puede vivir con lo que genere el camerunés frente a Baynes.

 

Terry Rozier (29 pts) explotó su velocidad desde un comienzo. Consciente de que del otro lado no hay un defensor adecuado para su desequilibrio en el mano a mano, trató desde el inicio de sacar ventaja de ello.

Al Horford fue fundamental, como lo viene siendo durante toda esta postemporada. No solo se encargó de minimizar a Simmons, si no que fue el mayor generador de puntos y juegos de su equipo.

 

El dominicano es el jugador más importante de este plantel diezmado por las lesiones, y su repertorio tiene que ser más global que nunca. Asertivo con el aro, dominante en defensa y con una confianza a prueba de balas, fue indetenible para los de Pensilvania.

La ventaja al terminar la primera parte no mostraba en el marcador las sensaciones que se tenían al ver el desarrollo del juego. Los Sixers no podían encontrar a sus tiradores, y solo se mantenían a fuerza de lo que pudiese generar Embiid.

En la previa decíamos que una de las claves sería correr la cancha cuando se pudiese, para no facilitar las labores defensivas de los Sixers. Así fue todo el partido, si no se podía jugar en transición se trató de agotar el reloj de 24. Ese cambio de dinámica y ritmo parece que confundió más que de costumbre a los visitantes.

 

El trio Rozier, Tatum y Horford fue una pesadilla para los de Brown, anotando desde cualquier posición. Mientras que, del otro lado, el juego de los Sixers se veía reducido al mano a mano. El trabajo defensivo sobre Bellinelli y Redick fue excelente, siempre se estuvo encima de ellos cortando una de las mayores fortalezas a fuerza de despliegue y comunicación entre Smart y Larkin preferentemente.

Si durante el primer tiempo la ausencia de Al Horford en sus minutos de descanso habían dado vida a los Sixers, esto no ocurrió en la segunda mitad y la ventaja en el marcador se disparó por encima de los dos digitos.

 

El último cuarto mostró lo mejor de los Celtics en esta postemporada, reduciendo a su mínima expresión a su oponente y castigándolo una y otra vez ante cada distracción defensiva.

Lo planeado salió a la perfección para los de Massachussets, mientras que, por el otro lado, la falta de rodaje y yerros infantiles facilitaron la labor del local.

El jueves la historia será completamente diferente, los Sixers no van a repetir una noche como esta. El típico partido que sale todo de un lado y nada del otro es muy común en series a siete partidos. Los Celtics tendrán que estar lo mas concentrados posibles para aguantar la reacción de los de Brown. Mientras tanto, la mitad de la tarea inicial está hecha.

 

Foto: Celtics.com