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En un partido accidentado (Gobert, Favors y Theis salieron por distintas lesiones) los Utah Jazz se impusieron ante unos Boston Celtics al que el sobresfuerzo inicial de temporada le empieza a pasar factura.

El primer cuarto fue dominado por el conjunto de Stevens, que encontró el camino al aro atacando tanto con Kyrie como con Horford. Los Jazz, no podían contestar al buen movimiento de pelota de los locales, pero tras la lesión de Gobert, todo cambió.

 

Los Jazz este torneo han mostrado dos caras muy distintas, cuando está el francés en cancha se vuelven lentos y predecibles, pero cuando su alineación baja toma el control, tanto con Favors de cinco como sin él, la cosa es muy diferente.

La entrada de Jerebko, aportando en ambos costados de la cancha, sumado a un Ricky Rubio muy efectivo dieron vuelta el marcador con un parcial que dejó a los Celtics sin anotar de campo por 10.25 minutos entre mediados del primer cuarto y principios del segundo.

 

No es la primera vez que los Celtics entran en estos lapsus o parciales en los que el aro parece cerrárseles para siempre. La falta de Marcus Morris (quien era el que salía a rescatar estos momentos) sumado a una banca que es una “caja de pandora” se vuelven una combinación letal para los de Stevens.

Los Jazz desplegaron la mejor versión del motion offense de Snyder, para encontrar siempre abierto a un tirador o explotar las segundas jugadas (los Celtics perdieron la lucha rebotera por 24).

El primer tiempo se cerró con ventaja para los de Salt Lake City 46 a 39 y nunca más volvieron a perder esta ventaja.

Brad Stevens arrancó el segundo tiempo con la alineación inicial, pero rápidamente tuvo que emparejar estaturas con unos Jazz que jugaban con Udoh de pivot y cuatro perimetrales.

Jonas Jerebko mostró todo su repertorio (17 pts y 7 reb) conteniendo las embestidas de un Irving modelo CAVS aportando en ataque, pero siendo superado una y otra vez por Ricky Rubio (22 pts).

La entrada de Shane Larkin y Semi Ojeleye le dio una luz de esperanza a los locales que pudieron achicar el marcador a siete puntos de distancia.

 

Cuando todo parecía indicar que los Celtics remontaban la situación, Donovan Mitchell sepultó toda ilusión con siete puntos de corrido (dos triples consecutivos) para terminar de finiquitar la faena para los visitantes.

La parte más dura del calendario está haciendo mella en estos Celtics que se los ve cada vez cansados y desconectados en defensa y en los tableros.

 

La ilusión inicial, está dando paso a una realidad preocupante, en donde se están desnudando carencias que fueron ocultadas por un sobresfuerzo atípico para un comienzo de torneo. Ahora se están pagando las consecuencias de haber apretado tanto el acelerador tras la lesión de Hayward.

Brad Stevens y los jugadores tendrán que encontrar soluciones si no quieren verse involucrados en una racha negativa que puede afectar su futuro inmediato, para eso, habrá que capear esta seguidilla de juegos que continua hoy con un viaje a Memphis.

 

Foto: Celtics.com

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