A pesar de muchas especulaciones y cantidades de rumores en torno a posibles incorporaciones, los Boston Celtics no lograron concretar ningún intercambio para el cierre de la famosa trade deadline. Danny Ainge, una vez más fue contra todos los pronósticos y no logró realizar ningún movimiento a pesar de haber manifestado varias veces que estaba buscando jugadores para mejorar su plantel (específicamente su banquillo)

 


 

Los actuales contratos de los Boston Celtics

 

La realidad es que, tomando en cuenta los tipos de contratos que poseen los jugadores de la actual plantilla, se vuelve muy difícil realizar un intercambio que termine siendo más beneficioso que perjudicial. Intentando simplificar bastante esta situación, podemos decir que a día de hoy, en el roster existen dos tipos de contratos: muy baratos y muy caros (con dos excepciones, que son el de Marcus Smart y el de Jason Tatum)

Se sabe que tanto Gordon Hayward, como Kemba Walker y Jaylen Brown no iban a ser moneda de cambio, porque sus contratos son elevados y es imposible conseguir un valor igual o mayor en un trade (a pesar de que Brown solo cobre 6.5 millones, en caso de ser intercambiado, se contabiliza su salario de extensión, por lo que es imposible prácticamente).

 

Por otro lado, están todos los jugadores con salarios bajos que (afortunadamente) terminan siendo muy positivos por su relación costo/beneficio. Resulta irrisorio en algún punto que Daniel Theis cobre solo 5 millones, tomando en cuenta todo lo que le da a los Celtics cada vez que está en cancha. Es solo un ejemplo, pero podemos contabilizar hasta 10 contratos de jugadores de rol, que rinden muy por encima de sus salarios. Esto, si bien resulta positivo para el equipo, se vuelve un arma de doble filo a la hora de intentar cualquier traspaso. Igualar salarios para realizar un intercambio se vuelve muy complicado cuando tenés que acumular dos o tres jugadores que rinden muy por encima de lo que su salario dicta.

 

Luego tenemos al tercer grupo, ese de las dos excepciones a la regla. Uno por encontrarse en el quizás mejor contrato del equipo en relación costo/beneficio (Marcus Smart) y el otro por estar aún con su salario de rookie (Jayson Tatum). Buscar cualquier tipo de traspaso por un jugador con salario medio/alto (digamos unos 15 millones para arriba) básicamente te obligaba a dar a Marcus Smart a cambio. Y tanto Danny Ainge, como cualquier miembro de la organización, y los fanáticos de los Orgullosos Verdes, están en las antípodas de desprenderse del jugador con el corazón verde. Mientras que en el caso del #0, por su talento y proyección, está vetado de cualquier trato que no involucre vestir de verde a jugadores con nombre Luka, Giannis o Kawhi.

 

Por todo lo antes explicado, y como estuvimos mencionando varias veces en los Podcast del Despacho, lo mejor que podrían hacer los Celtics es aspirar a incorporar a un jugador en el mercado de Waivers. Esto tiene dos aristas que voy a desarrollar brevemente para los desprevenidos que no saben bien cómo funciona el sistema de buyout en la NBA.

 

 

Lo primero que tenemos que saber es que el mercado de Waivers suele estar integrado por jugadores de nivel banquillo. No va a aparecer una gema oculta que te cambie la ecuación. Por otro lado, hay que entender que la mayoría de los equipos importantes y con aspiraciones van a intentar buscas a los jugadores más potables. Y por último, que para que un jugador esté disponible, su equipo debe cortarlo primero, haciendo el famoso buyout.

Usualmente, los equipos realizan esta acción con jugadores a los que solo le restan un año en su contrato. Al realizar esta acción, el jugador queda en libertad de acción y con la posibilidad de firmar un contrato (generalmente un mínimo de veterano) con un nuevo equipo.

 

Una de las primeras incorporaciones (un jugador que se especulaba que podría ser objetivo de los Celtics) ha sido la de Marvin Williams. El alero quien fuera cortado por los Hornets, vestirá la camiseta de Milwaukee, dándole a los Bucks un buen defensor, capaz de anotar desde tres.

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Con toda esta información, le propongo repasar algunos de los nombres que podrían ayudar a elevar el juego del banquillo de los Celtics:

 

Isaiah Thomas

Thomas con la de los Celtics

El enano siempre será parte de los Boston Celtics. Pasarán los años, pero los aficionados recuerdan con mucho cariño esos días donde Thomas era amo y señor de la pelota y nuestros corazones. Recientemente adquirido por los Clippers en la deadline, está por verse si la franquicia de Los Angeles va a cortar a «The Little Guy». De ser así, podría ser una alternativa más que viable. Thomas tiene los fundamentos ofensivos necesarios para crear su propio tiro, y ser una usina de puntos desde el banquillo (algo muy necesario para los dirigidos por Brad esta temporada). Sus mejores años claramente han pasado ya que jamás se ha podido recuperar al 100% de su lesión de cadera, pero sigue siendo un anotador versátil, que puede dar respuestas a partidos cerrados. Además, esa camiseta de San Patricio, nunca lució tan bien.

 

Tyler Johnson

 

Actualmente teniendo la peor temporada de su carrera en Phoenix, el base supo marcar buenos números bajo la tutela de Spoelstra en Miami. Sus porcentajes de tiro de tres se han desplomado, pero creo que es un jugador recuperable si se encuentra en el ambiente indicado. Tiene solo 27 años, y los Suns seguramente querrán liberar esos 19.2 millones que cobra.

 

Evan TurnerTurner jugando para los Boston Celtics

 

Otro viejo conocido de la casa, Evandro podría suplir otra de las necesidades más grandes que tienen estos Celtics; creación de juego. Si algo hace (y muy bien) Turner, es crear situaciones para sus compañeros. Lo vivimos hace un par de años cuando vistió de verde (en donde tuvo los mejores momentos de su carrera). Y este banquillo sufre cuando no está Hayward o Smart para orquestar la ofensiva. Tener un creador extra, que le dé volumen de juego al equipo y permita descansar un poco más al resto nunca está de más. Solo esperemos (como dijo Andrelo ayer) que el «irrespetuoso de Kanter» le ofrezca la número 11 en caso de volver a Massachusetts.

 

Wayne Ellington

 

Un tirador nunca está de más. Y si bien esta temporada, está registrando su segundo peor porcentaje de 7.25 metros, el veterano de 13 temporadas tiene promedio de 37,8 en su carrera. Los Celtics no tienen ese tipo de jugador en su actual plantilla. Y si bien está contaminado de toda la malaria Knicks, puede ser una alternativa si lo que se busca es netamente un anotador.

 

Tristan Thompson

 

Aunque a ningún miembro del Despacho nos gusta, varios medios han hecho eco de que los Cavs quizás corten el contrato del pívot (más ahora que han incorporado a Drummond) Thompson es un interno alto que rebotea muy bien, pero tiene un juego unidimensional. Sufre cada vez que se lo saca de la pintura en defensa, no tiene tanta movilidad y se distrae mucho. A su favor hay que decir que defiende el P&R mejor de lo que lo hace Kanter, pero eso tampoco es un gran logro. Si se lo piensa como tercer (o cuarto cuando vuelva TimeLord) interno para reemplazar a Poirier, quizás valga la pena el riesgo, pero a día de hoy, no está ni cerca de ser lo productivo que son los actuales centros de los Celtics.

 

Bismack Biyombo

 

Cerramos con otro interno. Biyombo está jugando casi 20 minutos en los Hornets y cuando le toca entrar, no lo hace mal. No nos equivoquemos, entra a fajarse con internos, y pelear cuanto rebote haya en disputa. Su juego no tiene variantes, se limita a eso. Han pasado 9 años desde que ingresó a la liga y nunca ha mostrado mejorías notorias. Se quedó estancado pero al menos tiene más experiencia y tiempo en la NBA que Poirier.

 

Como cierre debemos hablar del espacio en la plantilla. Los Celtics tienen un roster completo, por lo que cualquier incorporación decantaría en el corte de algún jugador. El principal candidato es Javonte Green. Como ya expliqué antes, se suelen cortar contratos que no estén garantizados más allá de esta temporada, y el rookie de 26 tiene garantizado solo esta temporada. Sumado a eso, sus últimas actuaciones han sido bastante malas.

 

Sigo pensando que de cortar a alguien, primero hay que ver a qué jugador se trae. ¿Por qué digo esto? en el caso de incorporar un base o un jugador «bajo» quizás sea mejor cortar a Wanamaker, aunque como dijimos varias veces, no vemos a Danny Ainge dejando ir al ex Fenerbache. Como contrapartida, quizás si se suma a un pívot, lo mejor sea dejar ir a Poirier, aún cuando este tenga la próxima temporada un salario garantizado (valuado en 2.5 millones)

Queda por ver si los Celtics realizan un movimiento, o van a fondo con esta actual plantilla. Muchas veces la prensa se ha encargado de marcar las notorias «deficiencias» que tienen los Orgullosos Verdes en la posición de pívot, y la falta de anotación desde el banquillo, pero a día de hoy, los dirigidos por Brad Stevens se ubican terceros del Este, jugando un básquet muy serio, en medio de una racha de 6 victorias consecutivas. No es cuestión de incorporar por incorporar; hay que hacer los movimientos adecuados, teniendo la cabeza fría, y con la mirada fija sobre el objetivo: dar pelea en una conferencia en donde los Bucks son los firmes candidatos a llegar a las finales.