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La vuelta de Marcus Smart de su incidente con la mano en tierras angelinas, un comienzo a todo vapor tras el All Star, la mejora en ofensiva y la vuelta del hustle en defensa. Todo marchaba sobre ruedas, hasta que el Karma se volvió a apoderar de los Boston Celtics… o la simple mala suerte con las lesiones.

Tras el partido vs Indiana Pacers nos enterábamos que Daniel Theis se había retirado con un dolor fuerte en su rodilla después de una jugada en la que Victor Oladipo chocó con el pívot alemán.

No solo el teutón había salido con molestias de la pista, Marcus Smart, luego de arrojarse al parqué por una pelota pelota 50/50 (cuando no) se torció el dedo gordo de su mano derecha. Aunque terminó jugando el resto del encuentro, las alarmas se encendieron al verlo tras el mismo con una protección ortopédica.

Kyrie Irving ya se había retirado a mitad del encuentro resintiéndose su lesión en la rodilla, por lo que la enfermería se ampliaba a la ya baja de Jaylen Brown (protocolo de conmoción cerebral) y Al Horford (enfermo).

Todo indicaba que eran lesiones transitorias, hasta que las malas nuevas empezaron a caer en cascada sobre la parcialidad verde. Ayer por la tarde española y mañana sudamericana Shams Charania dejaba helados a todos:

 

Daniel Theis, uno de los jugadores más importantes en la rotación secundaria de Brad Stevens era baja por el resto del campeonato debido a una rotura del menisco de su pierna izquierda, acertándole un durísimo golpe al conjunto de Massachusetts.

El ex del Brose Bamberg, ha sido de las sorpresas más gratificantes de este año, cumpliendo a la perfección con la misión encomendada por su entrenador (defensa dura y despliegue físico sin parangón).

El vacío que deja Daniel Theis es muy grande en la estructura colectiva de los Boston Celtics. Su perfil two way no se encuentra en otro jugador del plantel, ya que tanto Greg Monroe como Yabusele, carecen de las habilidades defensivas del #27.

Si la borregada verde no había terminado de masticar la mala nueva, Adrian Wojnarowski daba otro duro golpe a las esperanzas bostonianas:

 

Lo que parecía aparentemente una torcedura grave, ha cambiado de estatus a una posible lesión de mayor gravedad que mandaría al base al quirófano.

En el día de ayer el jugador ha viajado a New York para ver a un especialista y determinar si tiene que pasar por manos de los cirujanos. Las noticias que continúan llegando no son las mejores:

 

Charania confirmaba los dichos de Woj, pero hoy por la tarde Adam Himmelsbach (Boston Globe) informaba que según sus fuentes la lesión del base aparentemente sería tan grave como para requerir cirugía y perderse un tiempo prolongado.

 

Si la baja de Daniel Theis era un golpe duro, lo de Marcus Smart puede terminar con toda esperanza de una corrida durante los playoffs de este año. Se sabe de sobra la importancia del texano y su nivel de influencia a nivel global en el juego de los Boston Celtics.

Con Jaylen Brown recuperándose del golpe en la cabeza, Al Horford de su enfermedad y la baja de Kyrie Irving por unos cuantos partidos debido a una tendinitis en su rodilla, los chicos de Brad Stevens se quedan en una situación muy delicada de cara al final de la fase regular.

Los Toronto Raptors parecen asegurarse la primera posición en la conferencia del Este. Los de New England, que pretendían luchar por ese lugar de privilegio, tendrán que modificar sus objetivos a recuperar a la mayor cantidad de jugadores posibles en el corto plazo.

El tiempo de darle rodaje a jugadores que no han tenido muchas oportunidades (Yabusele ha sido repatriado en el día de ayer de los Red Claws) y el recién llegado Greg Monroe deberán tratar de suplantar el hueco dejado por Daniel Theis. Mientras que todos los seguidores verdes prenden velas por la salud de Marcus Smart, sabiendo que la baja definitiva del base pueda dar por tierra cualquier esperanza competitiva a partir de abril.

El año ha sido un constante sorteo de desgracias emparentadas con las lesiones. Los jugadores pudieron afrontarlas de la mejor manera, pero una confirmación de final de temporada para el #36 posiblemente sería el golpe de K.O que derrumbe definitivamente un año muy agridulce.

 

Foto: Michael Dwyer