Arrancamos con los análisis de los rookies de los Boston Celtics en este 2019. La primera entrega pertenece a Grant Williams, pick número 22 del último NBA Draft.

Equipo por sobre todas las cosas:

Grant Williams aterrizó en Massachusetts y, ya antes de tomar el avión que lo llevaría a Boston, había hecho todo bien. Desde su primera declaración a la prensa presentó una carta de intenciones de lo que se ha buscado en este Draft: mentalidad ganadora y de equipo.

Cuando vi su primer video de scouting quedé profundamente sorprendido por dos cosas: su lectura de juego y su nivel de compromiso con el mismo en ambos costados de la cancha.

Las dudas principales en cuanto a su funcionalidad en la NBA pasan por su altura: 2.01 mts muy bajo para un power forward y, más allá que su envergadura alcanza los 2.10 mts, se presupone que si no cambia su área de influencia de juego sería un problema más que una solución.

Tras haber visto la fase inicial de la Summer League podemos llegar a la conclusión que de todos los jugadores que están jugando para los Boston Celtics, Grant Williams es el que más ha modificado su juego, y paradójicamente, es el que más impacto está teniendo. ¿Casualidad? No, claro que no. El chico entiende por dónde va la mano.

 

 

La mentalidad de Grant Williams:

El primer punto que quiero tocar de Williams como jugador es su cabeza. El ex Tennessee es un líder nato: sabe todas las jugadas, ordena a sus compañeros, se sacrifica por los demás, hace todas las jugadas pequeñas que son fundamentales para ganar. ¿Les suena? Marcus Smart 2.0.

 

 

Podría ser muy cómodo para él tratar de replicar el juego desde su zona de confort en el poste bajo o tratando de llevar el ataque desde el alto, pero esto no es lo que ha sucedido. Su trabajo en los primeros juegos pasa por intercambiar con perimetrales, meter tiros desde la esquina y aprovecharse de algún miss match, subir la bola, cortinar y asistir.

Alguno dirá que esto está bien y que es lo normal: no, esto no es lo normal. Grant Williams fue una estrella universitaria, con una función principal (ha tenido partidos de más de 40 puntos), y el juego pasaba exclusivamente por sus manos.

En sus primeros partidos como jugador de los Celtics ha hecho todo lo contrario, porque sabe que es lo que se le va a demandar en la NBA: “voy a hacer lo que sea necesario para ganar, si tengo cero puntos o 30 me es indistinto si no ganamos. Lo único que me importa es una W en el casillero de victorias”.

Su tiro era uno de los grandes dilemas antes de desembarcar en la NBA. Sus porcentajes de tres puntos en la uni no eran buenos (32.6 %), pero la cuestión pasaba porque él consideraba que había mejores tiradores (1.2 intentos) y en el sistema de Tennessee su función era más de distribución desde el back court y de anotación en el poste bajo.

Ahora su rol ha cambiado, él lo sabe y se ha preparado para ello: “No era que no podía tirar o algo por el estilo. Coach Barnes (Tennessee) entendía que lo que necesitábamos era eso para nuestro equipo y yo lo respeto. Ganamos muchísimos juegos, así que me acomodé a ese rol de ser un jugador que no necesariamente tenía que tirar triples”.

En Boston esto es diametralmente opuesto y sabe que ser una amenaza desde 7.25 mts es fundamental para que pueda tener una fructífera carrera y ayudar al equipo. Será necesario que lo haga con consistencia para no quedar expuesto ofensivamente y poder ser un problema defensivo para el rival.

 

 

“Ellos (los entrenadores en Boston) me animan a que tire de tres con confianza y me siento cómodo con ese apoyo. Espero poder hacerlo con consistencia y a gran nivel así los equipos contrarios están obligados a cambiar y de esta manera puedo abrir la pintura. Si no lo hago, pueden pensar que no soy un desafío en ataque y replegarse a la pintura”.

Grant Williams ha tenido que modificar su tiro, tenía lo que los entrenadores de desarrollo califican de “flat realease” generalmente en jugadores que abusan de la media distancia, así que ha trabajado en ese sentido modificando la posición del codo y dándole más parábola a la pelota.

En lo que va de la Summer League lleva un excelente 43.8 % de tres y ejecutando lanzamientos desde todo el semicírculo, lo que es más destacable.

 

Capeando las dificultades:

Su mentalidad lleva a Williams a afrontar sus debilidades o puntos a trabajar con trabajo y búsqueda de soluciones de todo tipo. Durante su entrevista en el NBA Combine le preguntaron con qué jugadores se compararía, su respuesta fue: Draymond Green y PJ Tucker, dos de los defensores más versátiles de la NBA.

La comparativa con Green es algo de lo que hemos hablado durante su scouting en esta santa casa, lo de Tucker es un anhelo del jugador, sobre todo teniendo en cuenta que una de las grandes dudas en cuento a su adaptabilidad a la NBA era la movilidad, la velocidad lateral y si iba a poder cambiar con perimetrales.

Grant Williams se puso a trabajar en cada uno de esos aspectos, arrancando con su peso. Progresivamente viene modificando su cuerpo para volverlo más estilizado y fuerte. Según sus entrenadores puede que ya sea uno de los jugadores más fuertes de la NBA y no es chiste… solo vean esto:

 

En cuanto a su peso, ha realizado un cambio de alimentación completo complementado con trabajo de tonificación, lo que modificó su cuerpo notablemente.

La necesidad de movilidad en una liga en que se pondera las transiciones y la reacción como puntos más salientes llevan a que los cuerpos pesados queden en el camino.

Antes de comenzar su año Junior en la universidad Williams asistió a P3 Sports Science, un lugar preparado para evaluaciones de biomecánica, fuerza y destreza que está en California.

Los estudios que se realizó determinaron que Williams más allá de sus limitaciones de altura y envergadura, tiene lo necesario para convertirse en un excelente defensor de perímetro, capaz de cambiar con jugadores más pequeños y mantenerse frente a ellos.

Las evaluaciones demostraron que posee una fuerza increíble en su cadera, que le posibilitará una vez trabajado en ello hacerlo solventemente.

 

 

Su gran inteligencia a la hora de leer el juego le facilita también el ahorrar en desplazamientos porque siempre está bien parado para recurrir a la ayuda y más allá de que muchas veces pueden tirarle por encima de la cabeza, siempre estará para puntear el tiro o posicionarse frente a su marca.

 

La zona de confort complementaria de Grant Williams:

Venimos marcando a lo largo de este artículo que Grant Williams modificó su juego para adaptarse a un rol novedoso, pero esto no quiere decir que sus virtudes en su zona de confort no puedan utilizarse.

El ex Tennessee, es un excelente pasador que lee el juego como pocos a su edad, Jared Weiss comentaba a Kaufman en su último podcast: “es como ver un veterano en la cancha. Su nivel de lectura de juego es altísimo, tanto en defensa como en ataque, devora videos y sabe cada una de las jugadas al mínimo detalle”.

En los primeros partidos se apegó tanto a su nuevo rol que Brad Stevens tuvo que pedirle que no se olvide de cuales son sus fortalezas, sobre todo cuando tiene un buen miss match debajo del aro.

 

 

En un sistema de read and react, tener un elemento que sabe buscar ventajas con lectura y que pasa la pelota a nivel elite, lo convierte en una herramienta muy valiosa, ya que puede encontrar los ángulos y poner en posiciones ventajosas a sus compañeros, sobre todo desde el poste, alto algo que a Stevens le gusta… A LOT.

Cuando veo el juego de Williams pienso en un Smart 2.0. Claramente no es un jugador que va a ser All NBA, pero si uno que vuelva a su equipo mucho mejor de lo que es y uno que se necesita para poder edificar buenas sensaciones en defensa y en ataque.

Si se apega a su rol en el perímetro puede ser muy útil al equipo, pero no debe de olvidarse que puede sacar ventajas de los miss match que encuentre, tanto debajo del aro como a la hora de generar espacios para otros.

Es un gran bloqueador, un excelente reboteador y definitivamente un jugador que será muy valorado en cuento a su personalidad de líder nato y que entiende la filosofía de los Celtics del equipo por sobre la individualidad.

Los intangibles y las cosas que no se ven en las estadísticas tradicionales es lo suyo:

 

 

Lo más importante a la hora de evaluar a Grant Williams es que es un fit perfecto en cuanto a personalidad y estilo de juego: “Solo quiero ir a un lugar con cultura ganadora” en sus palabras y vaya que lo ha hecho, bienvenido a los Boston Celtics

 

 

Fuentes:

Declaraciones de The Athletic y Masslive

Videos Twitter: @maxacarlin