Tras el anuncio de que Rudy Gobert, jugador de los Utah Jazz, había dado positivo en el test de coronavirus, la NBA ha decidido suspender indefinidamente la competición. Durante los próximos días se anunciarán los siguientes pasos, probablemente tendremos un avance a lo largo de hoy, que podrían ir desde una cancelación total, a un retraso del calendario hasta verano.


 

Antes de que se conociese la noticia sobre el center francés, la NBA y los propietarios habían llegado al acuerdo de disputar los partidos sin presencia de aficionados, pero el primer caso positivo entre jugadores ha acelerado los acontecimientos.

A estas horas todo es incertidumbre. Según medios estadounidenses, tanto propietarios como jugadores prefieren que la liga se retrase pero que se juegue en verano. Económicamente las consecuencias de no jugarse serían bastante importantes, con una supuesta subida salarial prevista para dentro de unos meses. Hay mucho dinero en juego, y ninguna solución parece perfecta. ¿Cómo manejarán esto a largo plazo?

Sin tener que darle muchas vueltas, temas como el espacio salarial, impuesto de lujo o contratos que terminan, podrían acarrear problemas a equipos y jugadores de no tomarse las medidas necesarias. ¿Se jugarán Playoffs este año?, ¿se jugarán con las clasificaciones a día de hoy?, ¿qué pasa con el Draft?. Demasiadas preguntas.

En cuanto a los Boston Celtics, el equipo se encuentra en cuarentena en Milwaukee, ya que son uno de los pocos afortunados que jugaron contra los Utah Jazz recientemente, con el consecuente riesgo de haber sido contagiados de coronavirus tras el contacto más que cercano con personas infectadas.

La NBA ha tomado una medida lógica, y seguramente no estemos demasiado sin baloncesto, aunque si nos ponemos en el peor final, la cancelación total de la temporada, por lo menos habremos evitado que los Lakers ganen un anillo. No hay mal que por bien no venga.

 

Foto: Aina