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Lo sé, seguramente a usted aficionado de los Boston Celtics le suele pasar lo que me ocurre a mí cada vez que sale una noticia sobre Markelle Fultz y sus problemas de salud. Mira a Jayson Tatum, pega un suspiro, observa el cielo y agradece esas 48 horas del ex Huskie en Massachusetts comiendo chipotle con Danny Ainge.

A mediados de mayo del 2017 nadie esperaba que el Sixer tuviese que afrontar lo que está pasando ahora (enfermedad declarada en el nervio cervical que le afecta la motricidad del cuello al codo), ni que Jayson Tatum fuera a ser el jugador que demuestra ser.

Un poco de instinto, un workout pésimo del base, algo que no gustó de su personalidad y una verdadera duda con respecto a quien interesaba más, llevaron al trade que pocos esperaban y que todos festejamos al día de la fecha.

La lesión de Gordon Hayward a principios de la temporada pasada, sumada a la de Kyrie Irving más adelante potenciaron los niveles de responsabilidad y de exposición del ex Blue Devil. El alero abrazó la situación como pocos y demostró que puede comandar una ofensiva por si solo: 18.5 pts, 4.4 reb, 2.7 ast y 1.2 robos en playoffs, quedando a nada de batir el récord de más puntos para un rookie en postemporada.

Su madre comentaba, ni bien arribó a la franquicia, que su hijo es el perro grande de su equipo desde que tiene tres años. Siempre fue el primer anotador y la opción principal en la que descansaban sus compañeros. Tanto en sus equipos como en las selecciones de USA basketball, Jayson Tatum ha tenido la misión de anotar y comandar el ataque.

Esto que comentamos es lo que lo lleva a tomar este tipo de responsabilidades tan naturalmente es su ambiente natural, es lo que ha hecho toda la vida, pero la NBA es otra cosa y en tu equipo hay perros más viejos y con más peso especifico, por lo que hay que adaptarse a la nueva jauría.

 

Las víboras no son buena compañía

 

Se sabe hasta el hartazgo de la idolatría del número cero por Kobe Bryant. Durante el pasado verano, el ex Laker, estuvo dándole “consejos” y lo que parecía una anécdota divertida, con el comienzo de la presente temporada se convirtió en un tema al cual prestarle atención.

Si algo caracterizó a Jayson Tatum durante su primer año con la camiseta de los Boston Celtics es su nivel de eficiencia. Antes de llegar a la NBA los mayores peros que tenían el jugador eran: su no muy fiable tiro de tres puntos, su exceso de media distancia (en una liga que la está erradicando por sistema) y su poco juego off ball.

Todos y cada uno de estos puntos fueron eliminados de un plumazo, cuando en sus primeros 30 partidos estaba tirando casi al 50% en triples, jugando la mayor parte del tiempo en situaciones sin pelota y prácticamente no utilizando la media distancia. El jugador parecía haber entendido cual era el rol que se pretendía de él, y lo estaba cumpliendo con creces en una situación que nunca se había visto en su carrera.

Las lesiones llegaron y Tatum tuvo que cambiar su función en el esquema ofensivo del equipo pasando a ser el ejecutor primario. Si al juego sin pelota que venía realizando con excelencia, le agregamos que ahora tenía libre albedrío se esperaban buenos resultados, que se vieron reflejados en su postemporada.

Esta exposición mediática llevó a que su ídolo de la infancia pusiese sus ojos “viperos” en él con sus análisis para la ESPN.  El problema no es que te aconseje un jugador del calibre de Bryant, el problema es que sus consejos son pésimos para lo que necesita el joven en una liga que ha cambiado mucho  de la que era en tiempos de Kobe, además de que la idiosincrasia de las franquicias y sus juegos son diametralmente opuestos.

Durante el verano, y ya en persona, el ex Laker tuvo entrenamientos privados con su pupilo y pudimos enterarnos de alguno de los “consejos”, por demás polémicos que su ídolo le proporcionó.

 

 

Estaba por verse como el alero de los Celtics tomaba o abrazaba estas sugerencias del ex campeón angelino.

 

Cuando tu ídolo es tu peor enemigo

 

I know, i know… estamos exagerando, pero la combinación del cierre de la temporada pasada, con un Jayson Tatum en un rol de ejecutor primario, más las sugerencias de Bryant y el reacomodo del rol  tras la vuelta de Irving y Hayward fue un combo excesivamente venenoso.

Hasta el partido vs Jazz, más específicamente hasta su entretiempo, cuando Brad Stevens lo sentó en la banca y le recriminó su selección de tiro, el alero de San Louis estaba tomando lanzamientos que no debía tomar, no solo para el interés del juego colectivo, si no para sus propios niveles de eficiencia.

La ejecución de tiros de media distancia tras bote estaba siendo el tipo más utilizado (14/54 un 25.9%), lo que ocurre es que en un sistema de juego en el que la pelota debe correr rápido y donde el lanzamiento de tres puntos y las penetraciones a canasta son el objetivo, dichos tiros, son una enfermedad patológica.

Lo veníamos repitiendo una y otra vez, Jayson Tatum debía recomponer su rol como jugador off ball, ejecutando desde la línea de tres puntos en situaciones de catch and shoot y atacar la pintura aprovechando los espacios generados por el movimiento de balón.

 

 

Tras el entretiempo vs Utah todo cambió y el llamado de atención del entrenador surgió efecto. El día 9-11 marca un punto de inflexión en la selección de tiro, trabajando la zona de 7.25 mts (29/64 un 42.5%) y la restringida como sus áreas predilectas con menos drible y más catch and shoot. Veamos:

 

Jayson Tatum evolución de tiro

Los desplazamientos ofensivos del Jayson Tatum se han modificado también, y se pueden apreciar claramente en esta imagen termal que muestra como la zona media está siendo cada vez menos utilizada en favor del triple y la pintura (los tiros que le pide la dinámica de juego).

 

 

El nivel de canastas tras asistencia marca a la clara como la restricción del pique y la utilización más del juego sin pelota ha mejorado sus números exponencialmente.

En definitiva, Jayson Tatum tuvo que volver a su juego primigenio, con un rol más secundario y fuera de su área de confort, paradójicamente su lugar más eficiente y más alejados de los consejos nefastos de su mentor…

 

Kobe consejo a Jayson Tatum

 

Fuentes: Nba.stats