27 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias. Esa fue la planilla estadística con la que terminó el juego un viejo enemigo de los Celtis y Rey del club de los Cuatro de Copas: Ish Smith. Con su guía, y un rendimiento completamente lamentable de los Celtics, los Wizards se sobrepusieron a la ausencia de Bradley Beal y derrotaron a los Celtics por 99-94.


Los datos que recopilaban periodistas como Sean Grande en la previa del partido eran contundentes: estos Wizards tienen una de las peores defensivas de la historia de la liga. En los últimos 40 años, tiene la segunda peor defensa en cuanto a puntos por posesión se refiere con un 1.170 puntos por cada posesión rival, solo superada por los malévolos Cavs de la temporada anterior y aún así, los Celtics solo anotaron 94 puntos con un paupérrimo 34.7% en tiros de campo.

Nunca estuvieron al frente en el marcador, entraron dormidos y lentos, tuvieron una asistencia más que sus pérdidas (17 y 16 respectivamente), y un infame 21% desde el perímetro, todo eso presente en una misma noche, con el peor porcetaje de campo de los dirigidos por Brad Stevens desde el 4 de abril del 2018 contra los Toronto Raptors.


Como si fuera poco, Ish Smith tuvo el clásico partido en el que asesina a Boston de todas partes. Junto a él, tanto Jordan McRae como Troy Brown terminaron combinándose para 36 puntos. Isaiah Thomas, sumó 17 con 3 asistencias en los locales.


Lo peor, es que la semana trae un back to back que iniciará el miércoles, recibiendo a los Spurs de Pop y luego, cerrando en Philadelphia contra los 76ers del conflictuado Al Horford en la noche del jueves. A recuperar a Kemba, y el basket, que no vendría mal.

 

Foto: Celtics.com