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Ya es oficial, Gordon Hayward portará la casaca #20 de los Boston Celtics (sorry Ray) adicionando un factor para nada superfluo al objetivo final de lograr el ansiado anillo. El oriundo de Indiana da un salto cualitativo gigante a la plantilla, y aquí trataremos de explicarlo.

Todos estamos dolidos por la salida de Avery Bradley rumbo a Michigan, un destino inevitable y hasta el hartazgo explicado por varias razones. Es una pena, pero era algo que tenía que suceder teniendo en cuenta el contexto del equipo. La llegada de Gordon Hayward compensará en algunos puntos la ausencia del ex de Texas, pero ese es solo uno de los apartados en el que se potenciará el equipo en el futuro.

Gordon Hayward y el sistema defensivo

 

Los Celtics, por diseño de plantilla, están formando un conjunto en el que todos puedan intercambiar asignaciones defensivas, la llegada del #20 es un paso más en ese sentido pudiendo contener jugadores en posiciones de la uno a la cuatro sin dificultades.

Su buen posicionamiento corporal y rapidez de piernas lo convierten en un defensor a temer, sobre todo cuando es acompañado con un sistema aceitado a su alrededor. No llega a los niveles de Bradley (quien pudiera) pero no por eso deja de ser excelente.

 

Lo interesante del ex de Butler es que no flaquea en ninguna situación defensiva, es bueno en aclarados (algo donde los Celtics no destacan) es excelente en el perímetro (contesta casi todos los tiros) mueve rápido las piernas en las ayudas del lado débil y tiene un excelente timing para bloquear lanzamientos.

 

Su inteligencia le da un plus al momento de verse superado por un atacante llevándolo hacia las ayudas secundarias y minimizando el daño de la defensa inicial ( Rudy Gobert le debe mucho al bueno de Gordon).

Lo más interesante es la variedad de alternativas defensivas que puede aportar. En los últimos playoffs marcó por momentos a Chris Paul y Blake Griffin indistintamente, lo que habla de su gran versatilidad en el campo propio.

Las mayores dudas que presenta el equipo para el año que viene tienen que ver en cómo se va a cubrir la espalda de Thomas. Avery Bradley no solo se encargaba del mejor jugador perimetral del equipo contrario, si no que también era el guardaespaldas personal de IT4.

Como en su momento se tuvieron que suplir las habilidades de Evan Turner (vamos, nadie puede hacer eso) con trabajo en conjunto, así tendrá que ser con el hueco defensivo que deja AB.

Gordon Hayward por pasajes puede tomar a un escolta, pero preferiblemente tendría que defender a small forwards o escoltas altos. La tarea de cubrir a IT recaerá seguramente en Jaylen Brown (ya lo ha hecho por un pasaje largo la temporada pasada) o Marcus Smart, si baja de peso considerablemente y se dedica a la custodia del backcourt.

 

Inserción en el sistema ofensivo

 

Los Boston Celtics necesitaban como el agua una segunda espada, y la llegada del ex Jazz viene a cubrir esta falencia de la mejor manera.

No se tendrá que alterar en lo más mínimo el circuito de juego de Brad Stevens, ya que Gordon Hayward, cuenta con las características idóneas para complementarse (con pelota y sin ella) al motion offense (ritmo alto, movimiento de balón y apertura de la cancha) que ejecutan los verdes.

Quin Snyder corría uno de los ataques más lentos de la liga, pero esto no quiere decir que su ex jugador no sepa desempeñarse en transición, todo lo contrario, es muy explosivo y uno de los mejores de la liga definiendo cerca del aro (65.6% élite para un jugador perimetral).

Teniendo en cuenta que los Celtics abren la cancha como nadie en la liga, descongestionando la pintura para sacar provecho a las penetraciones o los cortes por línea de fondo, posibilitarán la liberación de espacio para que Gordon Hayward haga el mayor daño posible.

El repertorio del oriundo de Indiana es infinito (tiros en suspensión, en retirada, yendo al canasto, en pick and roll/pop, etc) poner semejante cantidad de recursos al servicio de una mente como la de Brad Stevens, solo puede producir saldos positivos.

El pick and roll es algo que ejecuta excelentemente, sobre todo siendo ballhandler. Tiene muy buen control de balón y puede usarlo para crearse el tiro tras la cortina, ir hacia el aro o alimentar a quien continúe o queda libre tras las ayudas.

 

Durante los Playoffs hemos visto como Isaiah Thomas jugaba prácticamente todo el tiempo off ball, para así poder generarse los espacios y evitar los atrapes. Con la incorporación de un ballhandler de la calidad de Gordon Hayward, no solo se genera una amenaza más para la defensa contraria, si no que le libera caminos a Thomas en el lado débil.

En ataque, las variantes que se tienen con un jugador de los recursos del ex Jazz son muchas, sobre todo cuando éste ejecuta tras cortina y saca ventajas atacando el lado ciego. Su gran IQ le permite obtener ventajas de situaciones generadas por otros. Teniendo en cuenta que tanto Horford como Thomas son muy buenos abriendo caminos, Hayward tendría que sacar provecho de estas situaciones y maximizarlas.

 

 

Su tiro de larga distancia es de calidad (39.8%) con porcentajes muy elevados desde la esquina izquierda, donde supera el 50%. Puede castigar indistintamente tras bote o en catch and shoot dando más variantes al ataque.

El hecho de que pueda autogenerarse ofensiva es un aliciente para los Celtics, sobre todo en tiempos de Playoffs donde las defensas ajustan y el scouting es más profundo.

Gordon Hayward definitivamente es un paso más hacia la meta de obtener el anillo en el mediano/largo plazo. Está en el prime de su carrera y se esperan varios años a ese nivel, lo que le puede posicionar junto al desarrollo de Jalen Brown, Marcus Smart y Jayson Tatum en el momento indicado para asaltar la liga y devolver la gloria a la franquicia más laureada de la historia.

 

 

Fuente: Nba.Stats

Foto: Nil Alemani Somos Basket (cc)