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Gordon Hayward, nuevo alero de los Boston Celtics, estuvo hoy en el programa de Adrian Wojnarowski analizando y compartiendo su experiencia durante la pasada Agencia Libre, en la que acabó dejando el equipo en el que jugó siete años, Los Utah Jazz, para unirse al dirigido por su antiguo entrenador de la universidad, los Celtics de Brad Stevens.

Comenzó la entrevista analizando cada una de las tres visitas que realizó entre el 1 y el 3 de Julio, empezando por la de Miami, siguiendo con la de Boston y acabando en Utah. Obviamente, todo el mundo daba una ligera ventaja a los del estado mormón por ser el equipo durante toda su carrera en la NBA, mientras que otros veían a los Boston Celtics con más posibilidades a causa de su vínculo con Brad Stevens. Los Heat eran la opción sorpresa, pero el jugador afirmó que al salir de cada una de las reuniones siempre pensó que ese iba a ser su destino.

“Es gracioso, porque ves la diferencia de estilo entre todos los lugares, cuando aterrizamos en Miami fuimos recibidos por la seguridad de los Heat, una escolta policial que nos acompañó hasta el hotel, y que nadie nos molestase. Teníamos una seguridad de primer nivel a la puerta de nuestra habitación para estar seguros de que nadie nos molestaba.Y luego llegas a Boston y simplemente están Brad y Mike esperando en la terminal, sin nadie de seguridad ni nada parecido. Fue llegar y tuve una sensación inmediata de familiaridad, que me recordó inmediatamente a los días en los que me estaban tratando reclutar para la Universidad de Butler”

 

“Una parte de mí se preguntaba si la relación con Brad Stevens era aún la misma que durante nuestra época universitaria, y creo que esa relación con Brad Stevens ha sido sobrevalorada por todo el mundo desde que llegó a la NBA. Siempre ha habido rumores de mí uniéndome a los Celtics desde que lo contrataron y para mí siempre fueron eso: rumores. Nunca había pensado en ello porque no era ni Agente Libre ni tenía la preocupación porque me quisieran traspasar; pero todo el mundo parecía tener claro y comentaba ‘Oh, se va a ir a Boston por Brad Stevens’. Teníamos una gran relación pero no es como si estuviésemos escribiéndonos constantemente o llamándonos cada día”

 

“Jugué dos años para Brad Stevens y más del doble con Quin Snyder, y habían pasado siete años desde la última vez que coach Stevens me entrenó por última vez. Pero luego me llamó el 1 de Julio y tras esa llamada pensé: “Ok, bien, nada ha cambiado en todo este tiempo’.Me hizo sentir que incluso si no iba a Boston, todo seguiría bien, él seguiría apoyándome, deseando que todo me fuese bien y deseándome lo mejor. Sigue siendo ese entrenador que te recoge en el aeropuerto, que conduce hasta el hotel, te pierdes un par de veces en el trayecto, y te deja allí quedándose tranquilo porque has llegado”

Preguntado por Woj sobre si llegó a sentir en algún momento durante su visita a Boston si realmente hay algo especial en esa ciudad a la hora de ser una estrella deportiva, Gordon Hayward se tomó su tiempo para reflexionar sobre la cultura deportiva de la ciudad, sus sensaciones en la misma y, sobre todo, el hecho de que los Celtics sean el mejor equipo de baloncesto de entre los tres que visitó.

“Hubo algo de eso en el aeropuerto cuando llegamos, porque fue el único momento en el que estuvimos rodeados de gente. El resto del tiempo estás en medio de reuniones, visitando sitos, viajando…. La visita a Fenway, yo no soy un gran fan del beisbol ni nada que se le parezca, pero fue muy cool, saber que hay esa relación entre todos los equipos de la ciudad. Después de elegir Boston como destino, volvimos a la ciudad porque iba a haber una presentación, estuvimos comiendo, conociendo la ciudad, porque jugando en los Jazz solo visitas esa ciudad una vez al año y básicamente te quedas en la habitación descansando. Esta fue la primera vez que realmente estaba en la ciudad, y encima me había olvidado el traje para la presentación por lo que tuve que salir a buscar uno, dimos una vuelta por la ciudad, fuimos hasta el North End y pude sentirlo. Era ya una parte de la cultura de la ciudad, todo el mundo está contento de que los hayas elegido y al mismo tiempo ya sientes la presión, es una sensación única. Es diferente a cualquier otra ciudad, seguro”

 

“Creo que el pasado de los Celtics, y yo era demasiado joven para ver a Larry en directo y no crecí como otros muchos viendo a los Celtics, influyó en mí por cómo de comprometida está la franquicia en ganar, cómo de importante es el equipo para los aficionados… y formar parte de esa tradición de jugadores que han conseguido lo que han conseguido en ese edificio, es un sentimiento especial. Pero para mí tiene más importancia el poder seguir ese legado intentando ganar con el equipo que los Celtics tienen ahora. Utah también tiene un pasado ganador, con Stockton y Malone, que siempre tuve muy presente, pero no está siquiera cerca de la tradición ganadora de Boston, son 17 campeonatos”

 

“Realmente, más importante que el pasado es saber que la franquicia está comprometida al 100 % con volver a ganar y que el equipo actual está entre los mejores de la liga”

 

“Conocí a Isaiah Thomas durante el All-star y solo hablé con él durante uno de esos días, cuando ambos competimos en el concurso de habilidades. No hubo ninguna conversación parecida a un ‘eh, vente a Boston’. Sí hablamos más durante mi visita a Boston y básicamente toda la conversación fue sobre lograr el banner #18 y cómo conseguirlo. Para mí significó mucho que interrumpiese sus vacaciones para hablar conmigo durante mis reuniones, porque el tiempo que los jugadores de la NBA tenemos para estar con nuestras familias es muy limitado. Que viniera no solo él sino su mujer a charlar conmigo, ayudarnos con nuestras dudas, comer, significó muchísimo. Y cuando hablamos sobre baloncesto todo fue sobre ganar un campeonato”

 

“Las reuniones fue genial, Al Horford estuvo allí durante todo el tiempo, de hecho ya me había llamado por teléfono cuando estaba en San Diego porque él pasó por lo mismo el pasado verano, y pudimos desayunar juntos. Luego conocimos a Danny, los propietarios, y me explicaron cómo podían ayudarme a ser el mejor jugador que puedo ser; y al final tuve una reunión con Brad durante la que vimos muchas horas de vídeo, con jugadas, explicando cómo me iba a usar, cómo y a quién iba a defender… Fnalmente volvimos a reunirnos con Danny y Brad volvió a llevarnos de vuelta al aeropuerto. La sensación al dejar la ciudad fue de que había sido un encuentro increíble. Boston sería un lugar divertido en el que vivir, en el que jugar, en el que ser parte de su historia… Tuve siete horas de vuelo durante las que poder pensar en todo eso”

Al final, tras acabar la reunión con Utah y comentar cómo se sintió al conocer los movimientos de los Jazz durante esos días (conseguir a Ricky Rubio y traer de vuelta a Joe Ingles), la sensación era de que se empezaba a inclinar por Boston. El problema vino cuando su decisión se hizo publica antes de que, según él, siquiera hubiera tomado una decisión. Algo que complicó aún más el proceso de selección.

“Tras muchas conversaciones, creo que empecé a sentir que iba a unirme a los Boston Celtics cuando me fui a dormir, pero quería que la decisión fuese una sobre la que estaba seguro al 100 % seguro. No quería que hubiese dudas, espacios en blanco, o espacio para arrepentimientos en el futuro. Y a la hora de acostarme no estaba así de seguro aún. Luego, al levantarme volví a llamar a Mark y empezamos a analizar cada escenario de nuevo, y sí, Boston tenía cierta ventaja con respecto al resto, pero no había tomado aún ninguna decisión y mi teléfono comenzó a explotar. Le dije a Mark: ‘Vaya, parece que ya he tomado una decisión’. Eso fue cuando el rumor salió en twitter y Mark me dijo que él se iba a encargar de todo, yo hablé contigo (con Woj) y otros periodistas, dejando claro que no tenía una decisión, pero fue todo una locura. Necesitamos al menos una hora para que todo volviera a calmarse y poder tomar una decisión sin contaminación externa. No quería tomar una decisión basada en toda la presión que había a mi alrededor durante esas horas, pero tras dos horas analizando cada escenario una vez más, fue cuando decidí que unirme a los Celtics era lo que quería hacer”

 

“Creo que si me hubiera quedado en Utah todo habría ido bien, mi familia estaba contenta y todo lo relacionado con el baloncesto estaba en un buen lugar, pero la sensación de unirme a los Boston Celtics era una sensación distinta. Como un buen sentimiento dentro de mí. Con todo lo que ya he comentado sobre la ciudad, los entrenadores, los jugadores, el hecho de poder ponerme la camiseta de los Boston Celtics y competir por un título, es todo lo que quería hacer al final del día. El sentimiento era ese: esto es lo que quiero y creo que aquí es donde debería estar – donde pertenezco”

 

“Nunca pensé que mi decisión iba a ser algo tan importante, que iba a generar todo ese ruido en las redes sociales. Nunca me podría haber imaginado, ni en mis mejores sueños, que todo esto iba a pasar. Que fuese un jugador que vive en San Diego, que varios equipos se interesasen por mí, que fuera un jugador de máximo… Ni siquiera pensaba que iba a tener la oportunidad de jugar en la NBA, hasta que Brad me lo dijo”