Luego del partido más consistente de la temporada de los Celtics en la noche del viernes, los New York Knicks llegaron al TD Garden y jugaron no solo como si fueran locales, sino como si se tratara de uno de los mejores quintetos de la liga y le dieron una paliza a los dirigidos por Brad Stevens con un devastador resultado 105-75.

Kemba is back

El regreso de Kemba Walker fue la única buena nueva del partido para los verdes. 9 puntos en casi 20 minutos con una noche complicada en tiros de campo y 5 pérdidas para un jugador que debutaba con pocos entrenamientos encima luego del parate que tuvo que hacer Boston por el potencial brote de COVID-19 en sus jugadores.


Tan complicado como los tiros de Kemba, fue el inicio de Boston, que no le metía un gol al arcoíris y salvo un buen pasaje de Jaylen Brown empezando el partido, el resto fue todo un dolor de ojos que dio como resultado, por ejemplo, más de 4 minutos sin anotar en el segundo cuarto para consolidar la ventaja de los Knicks.


En New York. Julius Randle controló el partido con 20 puntos, 12 rebotes y 4 asistencias, además de un RJ Barrett que explotó la displicencia defensiva de los locales que, directamente, pasaban de defender al canadiense ex-Duke.

El máximo anotador de Boston fue Jaylen Brown con 25 puntos y dos de las 17 pérdidas que acumuló su equipo en un partido desastroso en el que Semi Ojeleye, Jeff Teague o Aaron Nesmith, se fueron con más de 4 tiros al aro sin una sola conversión.


El próximo partido de los Celtics será el martes, contra unos Philadelphia 76ers que están teniendo problemas para reunir sus 8 jugadores para poder jugar y suspendieron su partido del domingo.

Como esta temporada parece indicar: veremos que pasa…

 

 

Foto:Celtics.com