Los Boston Celtics tuvieron un partido cargado de altibajos en Texas, cuando viajaron a enfrentarse con unos San Antonio Spurs que siempre son complicados para Brad Stevens y esta ocasión no fue una excepción, con una victoria 110-106 para los del mítico Gregg Popovich.


Boston empezó fuerte, atacando el aro y encontrando las oportunidades para establecerse temprano en el partido. Sin embargo, el segundo cuarto fue un desastre que ganaron los Spurs por 36-17 con una libertad pasmosa para atacar en reiteradas ocasiones la débil pintura de los Celtics. 54 de los 110 puntos de San Antonio vinieron en la zona pintada de negro del AT&T Center.


Aún así, Boston tuvo un tercer cuarto totalmente contrario a su costumbre, recuperaron 16 puntos en el marcador y se potenciaron desde la dupla de los Jays. Tatum terminó la noche con 25 puntos, 7 rebotes, 4 robos y 2 asistencias mientras que Brown aportó 24 con 5 asistencias y 4 tableros a la causa de los verdes.


Ocho jugadores de la banca de los Celtics vieron acción pero se combinaron para apenas 24 puntos y se sintió la ausencia de un aporte sólido para darle otra revolución al encuentro. Cabe resaltar, de nuevo, el flojo nivel de Jeff Teague que se sigue desmoronando vivo en la franquicia, con otro partido sin pena ni gloria (0 puntos, 1 rebote y 1 asistencias).


Al final del juego, Kemba Walker perdió la pelota como si de un novato -malo- se tratara y regaló la victoria a los Spurs. En el último tiro, Marcus Smart pudo empatar con un triple de esquina pero… ya ustedes saben.


El plantel regresa a casa para prepararse de cara a lo que será una nueva edición del partido con más historia de la NBA, el próximo sábado a las 20:30 del este norteamericano, cuando los Celtics se midan con Los Ángeles Lakers en el TD Garden plagado de banners de campeonato.

 

Foto: Celtics.com