Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
¡Compártenos! ¡Muchas gracias!

 

Las expectativas elevadas que quedaron luego de uno de los veranos más movidos que se recuerden en la historia reciente de los Boston Celtics llegaban a su punto más alto cuando los Orgullos Verdes daban inicio a la temporada regular contra los Cleveland Cavaliers en el Quicken Loans Arena.

 

Sin embargo, con apenas cinco minutos y quince segundos disputados, Gordon Hayward sufrió una catastrófica lesión que terminó siendo fractura de tobillo y tibia en la pierna izquierda, acabando de esta forma con su temporada y limitando ampliamente las aspiraciones de los Celtics en la campaña que recién empieza.

Los Celtics Post-Hayward

Con lo desnaturalizado que resultaron los primeros minutos tras la lesión para ambos equipos, los Cavaliers volvieron al partido poco a poco mientras los Celtics parecían sumidos en aquella jugada y se fueron abajo a la primera mitad por 16 y poca esperanza de cara a la segunda parte. LeBron James y compañía, léase Jae Crowder, apabullaron la defensiva de Boston que, entre lo poco que se podía analizar, tuvieron a Jayson Tatum sufriendo sus primeros minutos como profesional y a un Marcus Smart paupérrimo con pésimos porcentajes de cancha.

Stevens lo hace de nuevo

A pesar de la pésima primera mitad, los Celtics salieron con una energía completamente renovada del vestuario en el que vaya a saber uno que les dijo Brad Stevens de cara a la segunda mitad y generando desde Jaylen Brown, Jayson Tatum y Marcus Smart -aunque parezca una crónica del 2020- volvieron al partido en un tercer cuarto que resultó a su favor 33-18 y de la nada, Boston se había metido en partido cuando todos los dábamos por muertos, liderados por los 10 puntos de Tatum en el parcial.

Los Celtics siguieron batallando en el último cuarto y con Kyrie Irving en su territorio favorito, llegaron a dominar el marcador por dos o tres puntos por un largo periodo. Hasta que como siempre, LeBron James hizo lo que quiso, desde taponar a Rozier hasta llevar a la escuela a Brown para darle la victoria a su equipo en la última jugada del encuentro con una gran marca sobre Irving en el último tiro por 102-99.

La segunda mitad, aún así, dejo muy buenas sensaciones de las jóvenes promesas del equipo que le devolvieron el alma a los Celtics para regresar al partido. Jaylen Brown tuvo su carreer-high en puntos con 25 y junto a sus 6 rebotes lideró a Boston en el debut de temporada, además Kyrie tuvo 22 y 10 asistencias con la compañía del novato Jayson Tatum que anotó 14 tantos y atrapó 10 rebotes.