Con un partido serio y trabajado por parte del equipo de Brad Stevens, los Boston Celtics visitaron el difícil American Airlines Arena y derrotaron a los locales Miami Heat, que solo habían perdido dos partidos en casa a lo largo de la temporada por 109-101 con un rendimiento maravilloso de Gordon Hayward.

Un prometedor inicio de partido con Hayward y Jaylen Brown muy activos en el primer cuarto, atacando el aro con decisión y efectivos desde la línea de tres como todos los verdes, que tomaban ventaja de 8 arrancando el juego.


La respuesta de Miami no dio espera, con algunos pasajes en los que la ofensiva se estancó, algo normal con la corta rotación que uso Stevens de apenas 8 hombres ante las lesiones de Jayson Tatum y Enes Kanter. Sin embargo, cada vez que venía una embestida de los locales, Boston daba respuesta desde la defensa y siendo efectivos en las chances que tenían en ataque.

Grant William y Marcus Smart, los Game Winning Players

El segundo tiempo se necesitó de las mejores versiones de Grant y Marcus, con Williams siendo efectivo en las rotaciones defensivas y Smart clavando un triple y un rebote fundamental para sellar la victoria al final del partido por 109-101.

La clave para Boston fue saber atacar la zona que estableció Miami, penetrando y descargando con las mejores caras de Hayward, que anotó 29 puntos con 9 rebotes y Jaylen Brown, con 25 con 5 asistencias y algunas desantenciones en el costado defensivo.


De esta forma, los Celtics cierran su gira de forma positiva y regresan al Garden el próximo jueves, cuando  estén recibiendo a los famélicos Golden State Warriors.


Foto: Celtics.com