Los Boston Celtics siguen sin conocer la derrota en el 2019. Con cuatro victorias consecutivas han encajado un par de buenas semanas y los Indiana Pacers sufrieron de su contundencia en un partido que resultó mucho más sencillo de lo esperado con una abultada victoria por 135-108 con un extendido GinoTime en el TD Garden.

Con una ofensiva impactante, los Boston Celtics lograron imponer su ritmo temprano en el partido, gracias a un muy buen movimiento de balón, que generaba tiros abiertos para todos, y desencadenó en 7 jugadores anotando en dobles digitos y tres de ellos por arriba de los 20 en un partido que resultó controlado desde el salto inicial a pesar del buen ritmo con el que venían los Pacers en la conferencia.

Dos jugadores acabaron el encuentro con 22 puntos, Marcus Morris como titular y Jaylen Brown desde la banca, nutriendo de puntos a ambas unidades en un partido con mucha salida rápida y un aporte tremendo de los suplentes (73 puntos desde la banca). Un partido más de 32 asistencias (líderes de la NBA) en las 50 canastas anotadas para unos verdes que aprovechan un calendario no tan complicado para volver a encadenar victorias que los llenen de confianza de cara a la parte final de la temporada. Ahora solo queda comprobar cuánto les va a durar la racha, seguramente hasta su siguiente salida del TD Garden – un fortín esta temporada.

La siguiente salida de los Celtics será inmediatamente en la noche del jueves, en el partido que los enfrente a los Miami Heat a las 7:00 pm hora del este norteamericano en el American Airlines Arena.

 

Foto: Celtics.com