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Ya lo decía Javier hace un rato, “¿Serán capaces de derrocar al Rey o caerán a sus pies? ¿Jacobinos o comuneros?“. Los Boston Celtics se vuelven a topar con LeBron James en unas Finales de Conferencia realmente extrañas, con solo 9 de 24 jugadores repitiendo batalla por el trono del Este, y con dos equipos que, por distintas razones, no se parecen en nada a lo que eran hace unos meses.

Tras verse las caras en el primer partido de la temporada, igual que los finalistas del Oeste (no hila mal la NBA), Boston Celtics y Cleveland Cavaliers llegan “sorpredentemente” a una serie por la que nadie hubiese apostado viendo cómo comenzaban los Playoffs.

Los de Ohio sufrieron lo indecible contra unos Pacers liderados por Oladipo que estuvieron muy cerca de dar la campanada. Tras el esfuerzo y los calambres, todo parecía indicar que los Raptors conseguirían derrocar al Rey, pero el mejor jugador de baloncesto del planeta no se iba a ir tan pronto para casa. Con un esfuerzo titánico, y un juego increíble, los Cavs barrieron a los de Toronto, encaminando su mirada hacia unas nuevas finales.

Por su parte, los Celtics sufrieron lo mismo contra unos Bucks que se quedaron cortos en Boston, mientras que en una segunda ronda igual de dura pese al resultado, consiguieron posponer el proceso de unos Sixers que venían demasiado relajados de su estancia en la soleada Miami.

¿Podrán los de Stevens con el monstruo que viene a verlos? Veamos algunas claves:

 

Jugando con las alineaciones

 

Tyronn Lue viene jugando con quintetos pequeños de inicio, con Kevin Love de cinco, y con Kyle Korver, J.R. Smith y George Hill acompañando a LeBron. Esto les permite más fluidez en ataque, abriendo la cancha para que James haga y deshaga a placer.

Los Celtics están modificando bastante su quinteto dependiendo del rival, y si los Cavs mantienen lo visto, lo lógico sería que Baynes viese mucha menos pista en esta serie. Su lugar en el quinteto debería ocuparlo Marcus Morris, aunque no descartaría la entrada de Semi Ojeleye.

Con la vitola de “stopper” del #23, Morris se encargaría del mejor jugador rival para dejar a Horford con Love. En teoría no es mal emparejamiento dentro de lo que cabe, pero Morris no ha tenido un buen año contra LeBron. Solo 8 jugadores han recibido más puntos defendiéndole, y este ha sido capaz de encestar el 50% de sus tiros frente a nuestro gemelo.

Lo cierto es que los de Stevens vienen preparándose para el jefe final del juego durante las dos primeras series, empleando estrategias defensivas para parar a jugadores con un estilo similar al de LeBron. Jaylen Brown tendrá un papel esencial en las ayudas, encargándose también de su defensa individual, y el resto del equipo, con Horford a la cabeza, tendrán que hacer un gran esfuerzo para intentar contener sus acometidas.

Lue puede también probar con algo más conservador, quitando a Korver y colocando en su lugar a Tristan Thompson. El interior lleva una temporada muy mala, pero parece que ha despertado en los últimos partidos. Este quinteto mermaría la ofensiva de los Cavs, pero mejoraría mucho su defensa, y falta les hace.

 

Celitcs cavs

Thompson le tiene cogida la medida a Horford.

 

Los Cavs son un mal equipo defensivo, y jugar con Love de cinco no mejora el panorama. La entrada de Thompson tendría mucho sentido desde ese punto de vista, ya que además de tenerle cogida la medida a Horford, que lo pasa muy mal contra los de Ohio, puede proporcionar cierta protección del aro a un equipo que la necesita.

Este escenario pondría en aprietos a unos Celtics que tendrían que volver a partir con Baynes en el cinco, dejando a Love y James contra Horford y Tatum/Brown. Si los Celtics juegan pequeño contra esa alineación de los Cavs, Love y James tendrían demasiada ventaja física, y necesitaríamos que el ataque funcionase muy engrasado para que compensase.

 

Buscando el miss match

 

Brad Stevens se ha aprovechado de las ventajas que producen sus aleros desde el bote durante todos los Playoffs, atacando a malos defensores cada vez que podían. Contra los Cavaliers, si juegan pequeño, tendrán la oportunidad de explotar las debilidades de jugadores como Korver o Smith, mientras que Horford puede seguir produciendo desde el poste en detrimento de un Kevin Love que no debería poder pararlo.

Los Cavaliers van a buscar producir a partir de lo que haga James, con un Kevin Love renacido de segunda espada. Horford va a tener que estar muy pendiente del interior de California, mientras no pierde el ojo a un James que no dudará en buscar el aro.

Si Lue decide jugar grande, los Cavs pueden esconder a Love en defensa con Baynes, mientras que, y como dijimos antes, Thompson se encargaría de secar a Horford.

 

Previsión

 

Los Cavaliers dependen de un LeBron James que llega en estado de gracia. Su estilo ofensivo se basa en esperar a que el de Akron haga cosas increíbles, estrategia que ha venido funcionando durante muchos años.

Por su parte los Celtics se van a encontrar contra una mala defensa, con claros agujeros que explotar. Atrás van a ejecutar un plan similar al que Stevens ideó para parar a Antetokounmpo y Simmons, pero contra jugadores más experimentados comandados por el mejor jugador del siglo.

 

¿Se acabará la racha del Rey?

 

Los de Boston pueden hacer todo bien, ejecutar el plan a la perfección, y seguir quedándose cortos ante la actuación del #23.

Al final del día el ajuste más importante consiste en meter p**as canastas, algo en lo que por momentos somos muy malos. Si la serie se convierte en un “combatir fuego con fuego“… iba a decir que igual nos iba mal, pero con este equipo nunca se sabe.

LeBron contra el pueblo suele acabar siempre igual, pero este año hay algo que huele raro entorno a los Cavs, y puede que los Celtics sepan aprovecharlo.