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“Cambia, todo cambia”reza la canción de una cantautora popular argentina y la NBA no está exenta de ello. Brad Stevens ha hecho una declaración de principios cuando le preguntaron cómo iba a encajar JaysonTatum en los Boston Celtics:

“La posición no importa […] lo que más evaluamos es la versatilidad. Hace unos años dije que quería jugadores que pudiesen jugar en distintas posiciones sea dos, tres o cuatro. Ahora estamos empezando a concretarlo. Tenemos jugadores que pueden dribblar, pasar, y tirar; y eso es muy bueno”.

La irrupción del pace and space y del small ball ha transformado la liga, los internos ya no son esos jugadores toscos que jugaban al poste y que solo podían anotar en posiciones cercanas al aro, ahora el “hombre grande” como le gusta llamarlos a Brad Stevens, tienen que hacer varias cosas: defender dentro y fuera, pasar la pelota, y tener un rango mayor a los cinco metros para abrir la cancha a sus compañeros.

Como todos sabemos, el entrenador oriundo de Indiana tiene un particular modo de ver las cosas, no analiza a jugadores por posición, sino por lo que hacen en cancha:

 “Dime lo que puedes hacer y no lo que no sabes hacer”.

Esas fueron sus primeras palabras a Evan Turner a su llegada a Boston, a quien siempre categorizó como un conglomerado de dribbling + pase + anotación, o en palabras de Brad: “A basketball player”.

Muchas veces verán a Stevens utilizar dicha expresión, que tiene mucho significado para su filosofía de básquet y se refiere al jugador que “hace la jugada correcta” y que puede ocupar diferentes posiciones en el campo, tanto en ataque como en defensa.

Su idea principal radica en que si uno tiene la posibilidad de colocar en el campo a jugadores que puedan intercambiar lugares, y complementarlo con las tres habilidades supremas del juego: driblear, pasar y anotar, los resultados van a ser positivos siempre.

Cuando se tiene jugadores que controlan “la triple amenaza”, el darle lugar a la decisión es más sencillo (por eso siempre le gusta tener más de un porta balón en cancha) correr su sistema de ataque en base a leer lo que pasa y ejecutar en tal sentido: “read and react”. El objetivo final del sistema es encontrar al hombre adecuado en la situación propicia y en el lugar indicado, de esta manera se entenderá por qué los Boston Celtics son uno de los mejores equipos de la NBA en lo que a asistencias se refiere.

Carentes de talento anotador de élite, los Boston Celtics logran hallar siempre al hombre abierto, esto es gracas a que sus jugadores corren el sistema con el solo objetivo de que llegue la pelota al que mejor anota, en el lugar que más efectividad tiene, y donde mayor daño hace al rival. Para ello se requiere de jugadores que tengan lo que se llama Feel for the game” y mucho IQ. Para que se entienda: saber jugar a esto y ser inteligente. Por eso Al Horford es el point center de este equipo.

El dominicano es eso de lo que habíamos hablado con anterioridad a basketball player y por tal motivo es quien toma las decisiones en ataque, parado desde una posición tradicional (el poste bajo) o desde el centro de la cancha (como un base), muchas veces él mismo sube la pelota y alimenta a sus compañeros directa (vía pase) o indirectamente (bloqueos, abriendo la cancha, etc.).

La polivalencia de Horford es el súmmum del pensamiento de Brad Stevens, jugadores que hacen mejor a sus compañeros utilizando sus habilidades con el fin de conjunto.

Cualquiera podría pensar que teniendo un jugador como Isaiah Thomas,los Celtics solo tendrían que darle la pelota a él para que rompa hacia el aro con jugadas de píck and roll, pero esto no ocurre directamente salvo en alguna ocasión especial.

Thomas generalmente es el fin de la jugada, pero la serie de bloqueos directos, indirectos, falsas pantallas, y engaños son utilizados para no solo poner al base en la mejor posición para anotar, sino para abrir espacio a sus compañeros y usarlos como amenaza secundaria o primaria.

Hay dos claves para entender cómo interpreta el básquet Brad Stevens: MOVILIDAD y VERSATILIDAD. Estas cualidades fundamentales se aplican tanto en defensa como en ataque. Por un lado, el hecho de que los jugadores no se estacionen en ningún momento complica su contención, y si a eso le sumamos la versatilidad y polivalencia, no se sabe quién puede ser el destinatario del útil.

Teniendo en cuenta que el jugador que tenga la pelota pueda hacer daño desde los tres puntos neurálgicos del básquet (pase, tiro y penetración) da a Stevens un sin fin de posibilidades, si a lo anteriormente dicho le sumamos su inmenso conocimiento táctico.

Todas las jugadas tienen como objetivo final posicionar al jugador en el lugar indicado para explotar sus fortalezas, he aquí la clave de por qué el coach es capaz de extraer las virtudes de sus jugadores y los vuelve mejores. Ejemplos hay millones: Turner con la pelota, Smart en el poste, Thomas off ball, Bradley desde el codo etcétera, etcétera, etcétera.

En defensa su sistema es similar, el hecho de poder intercambiar posiciones y tener movilidad permite que el engranaje defensivo de ayudas secundarias, o intercambio de marcas, pueda contestar tiros.

Salvando los problemas endémicos de siempre  porque no se tiene el material humano perfecto, tener jugadores que pueden contener a diferentes tipos de envergadura y velocidad, posibilitan ser una amenaza constante para una liga que cada vez utiliza al triple como herramienta principal.

Nuevamente, la movilidad es fundamental en el esquema defensivo de Brad Stevens, pero esta debe estar acompañada de la comunicación, que es el segundo punto neurálgico. El continuo cambio de marca y de ayudas del lado débil, hacen que este sistema dinámico se vuelva muy complejo por momentos, de ahí que los jugadores tienen que estar en constante comunicación y ser muy inteligentes para decidir en el momento.

Explicada de alguna manera la filosofía de Brad Stevens se podrá entender por qué motivo la elección de Jayson Tatum tiene sentido. El entrenador busca otro jugador que pueda tener esas características que anteriormente nombramos. Porque, en definitiva, cuando Danny Ainge o el cuerpo técnico ven al ex de Duke, lo que ven es a un jugador que no solo puede anotar de diversas formas, sino que sus características físicas y carácter lo pueden hacer evolucionar en un jugador muy versátil.

Cuando le preguntaron al jugador cuál era su puesto, él dijo que era small forward, pero durante todo el año (con Coach K) lo ha hecho de power forward, mostrando que puede hacerlo bien indistintamente en ambas posiciones.

Lo que queda claro es que el jugador lo puede hacer bien en ambas posiciones y en última instancia, en un sistema como el de Brad Stevens, the position doesn´t matter.

 

Fuente: FOTO: BRADJWARD (CC)