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Vamos a meternos un poco dentro del cajón de herramientas de Brad Stevens para analizar los movimientos o, mejor dicho, los sistemas ofensivos utilizados por los Boston Celtics estos últimos años.

A simple vista, cualquiera que vea un partido de los verdes podrá observar que el movimiento de pelota y jugadores tiene un alto índice comparado con algunos otros equipos de la liga. Esto se debe a la utilización del llamado: “Motion offense”.

 

 

Como habrán podido ver en el vídeo, los cambios de posesión de la pelota, los bloqueos y el movimiento de un sector al otro de los jugadores son fundamentales en este tipo de esquema. Fue concebido como una ofensiva de tipo flexible, que utiliza un alto grado de movilidad y apertura de cancha. A esto, hay que sumarle una gran cantidad de bloqueos y continuos pases en busca de la ventaja.

El inventor de este tipo de ofensiva es Henry Iba de la universidad de Oklahoma State, pero quien la puso en los primeros planos fue el mediático y archiconocido Bobby Knight (el entrenador de “los malos” en Blue chip) y triple ganador de la NCAA con los Hoosiers de Indiana.

 

 

Conocido por su temperamento voraz, el ex compañero de Hondo Havlicek en Ohio State, popularizo esta ofensiva de movilidad continua, alta tasa de pases, completamente generosa y solidaria.

Brad Stevens la recuperó para sus Bulldogs de Butler, a sabiendas de que es un esquema que saca mucho rédito de equipos que no tienen en sus filas talento de sobra. La estrategia basa su fortaleza en el trabajo colectivo y en el liberar jugadores para tomar tiros cómodos y en lugares de alta efectividad. El fin es optimizar el talento mediante el trabajo en conjunto.

En una plantilla como la de los Celtics, donde no hay jugadores interiores de presencia sostenida en la pintura y cuya fortaleza es su juego perimetral, las ofensivas de Motion que suelen correrse son de 1-4 (un interno y cuatro abiertos) o 5 abiertos (en small ball).

El objetivo principal es abrir la cancha, dejar espacio en la pintura para aprovechar los cortes del lado débil de la defensa, las penetraciones de los perimetrales tras cortinas o encontrar al hombre abierto en las esquinas luego de colapsar el lado fuerte.

 

 

Cuando hay dinamismo, el ataque se vuelve flexible abriendo las esquinas. Si la pelota viaja rápido, la defensa se colapsa y siempre queda un hombre libre. Los Celtics suelen generar tiros de muy alta efectividad mediante la circulación, sobre todo el triple de esquina, que es el de más alto índice de acierto.

Brad Stevens, en sus días en Butler, había descubierto (bueno, no él, seguro alguno de sus múltiples “esclavos de la métrica”) que si la pelota cambia de dirección en el ataque de un lado al otro la posibilidad de anotación se acrecentaba de manera exponencial.

La ecuación es así: 0 cambios de dirección = 0.63 ppp – 1 cambio = 0.83 ppp – dos cambios = 1.1 ppp

Ahora se entenderá porqué los jugadores de Boston continuamente cambian el sentido del ataque de un lado al otro (no solo buscando cambios de marca favorables) sino también moviendo a la defensa de su posición inicial. Es como un boxeador que usa el jab para abrir la guardia y descargar un recto o un uppercut para hacer daño.

Kevin Eastman ex ayudante de los Celtics campeones del 2008 decía:

“Existe una correlación directa entre los cambios de dirección de la pelota en ataque y los quiebres defensivos”.

 Los ataques ideados por Brad Stevens tienen múltiples opciones, generalmente una principal y una secundaria del lado débil. Por ejemplo, si la jugada es para Isaiah Thomas, del lado contrario a donde se está generando los bloqueos para el base, seguramente haya otro libramiento para una segunda opción.

La distracción es un factor importantísimo para generar oportunidades de anotación. El entrenador de los Celtics tiene una maestría en desorientar a los scouteadores contrarios. Tyronn Lue (entrenador de los Cavaliers) lo ejemplifica:

“Los sistemas que corren son más difíciles de defender que los de Golden State. Todos los que ejecutan generan jugadas moviéndose continuamente”.

“Brad los tiene moviéndose y cortando y jugando con ritmo y cualquiera puede ser una opción”.

Al ser un sistema tan coral las opciones se vuelven difíciles de anticipar, sobre todo porque los que cortinan o bloquean se convierten inmediatamente en una alternativa atacando el espacio vacío generado tras la acción. Para que se entienda, si Al Horford bloquea a Isaiah Thomas para que este trate de recibir off ball el dominicano una vez hecho esto, ataca el espacio contrario a la dirección que lleva Thomas, despistando al defensor que no sabe cuál es la verdadera opción o la más peligrosa.

Pero todo no queda liberado al movimiento de jugadores y pelota ya que la segunda parte del requerimiento es la más importante para el entrenador el read and react (leer la defensa y actuar en consecuencia).

 

Brad Stevens y el read and react:

 

Si queremos comprender la filosofía ofensiva de Stevens tendremos que entender que el sistema que se corre es secundario a la decisión del jugador. La jugada lo que hace es poner en una situación favorable a los ejecutantes para que, con su juicio, interpreten si es conveniente seguir corriendo el movimiento o aprovechar la situación generada.

El sistema está supeditado a la lectura, esto le da mucha libertad a quien comanda el ataque  para decidir que hacer en ese momento, siempre tratando de mantener, en lo posible, la posición de triple amenaza (drible, pase o tiro) fundamental para el motion offense.

 

 

El ejemplo anterior es una clara muestra de la combinación del motion offense y el read and react. Los jugadores mueven la pelota (4 pases en 7 segundos), Terry Rozier encuentra el hueco, pero lee que Jae Crowder va a cortar por el lado débil de la defensa teniendo mejor acceso al aro.

Cuando se habla que Brad Stevens es un técnico de jugadores, en gran parte se debe a esto, ya que les da libre albedrío para que flexibilicen su ofensiva bajo el criterio del momento.

La obsesión del entrenador por poner en cancha a jugadores que pueden portar la pelota, pasar y tirar, se debe a esta idea de fondo. El ball handler para Brad Stevens tiene un significado mucho mayor que la definición tradicional de “quien porta la pelota primariamente”. Cuando habla de ellos se refiere a un jugador que puede no solo llevarla, sino tomar decisiones en base a lo que ve, para generarse el tiro propio, pero preferentemente el de un compañero en una mejor posición.

En la filosofía de Brad Stevens, el ball handler es más conocido por su vocabulario como “a basketball player” una expresión que utiliza mucho para definir a quienes toman las decisiones en sus equipos: (Evan Turner, Al Horford e Isaiah Thomas preferentemente).

Si ese jugador puede interpretar lo que ocurre en la cancha, mientras tiene la pelota y toma la decisión correcta, en el mismo instante en que está abriendo caminos para sus compañeros, tiene el lugar asegurado en el panteón de Brad Stevens.

 

 

La combinación en un jugador con estas herramientas: tiro (amenaza), lectura (puede generar espacios para sus compañeros) y pase (puede hacer llegar el útil a lugares donde hace daño) son los requisitos fundamentales para participar del sistema.

No es una casualidad que los hombres altos sean los que inician las ofensivas en los Celtics, generalmente en el poste alto (para liberar la zona pintada) o desde el poste bajo, usando a sus compañeros abiertos en el perímetro.

Cuando muchas veces decimos que Al Horford es el pívot ideal para este equipo, es por este tipo de habilidades, que muy pocos poseen en esta liga, sobre todo en jugadores internos.

 

 

Si seguimos la línea de pensamiento de Stevens, mientras haya más jugadores que puedan tomar decisiones, mejores resultados se van a obtener mientras que el objetivo final siempre sea el colectivo. Tener múltiples ball handler no es un problema para el coach, mientras que la lectura sea la de encontrar al hombre mejor ubicado, en la posición más efectiva y más redituable para el equipo.

El motion offense es un sistema coral y generoso, que es ejecutado de la mejor manera por aquellos que delegan el objetivo individual por sobre el colectivo. Para ello se vale de la lectura y se ejecuta en función de tal (read and react). Si a lo anterior, le adicionamos más talento (Gordon Hayward) su optimización subirá indefectiblemente.

El ex Utah se caracteriza justamente por saber encontrar los caminos para sus compañeros, pero para esto se necesita también de la visión y lectura del que no lleva la pelota. El read and react es un trabajo de conjunto porque la lectura tiene que ser de aquel que tiene el útil y del que esta sin él.

 

 

En definitiva, este sistema compuesto no puede ejecutarse sin un alto grado de participación activa de los jugadores y del entrenador. Lo que deja en claro que es un reflejo fiel de la comunión existente entre Brad Stevens y sus dirigidos.

Movimiento de pelota, jugadores y toma de decisiones, un fiel reflejo de la filosofía de Brad Stevens. Clic para tuitear

 

Fuentes

:Motion offense drill

Basketball motion offense

Tyronn Lue habla sobre Brad Stevens

Foto: Nil Alemany Somos Basket (CC)