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Habiéndose consumado la temporada regular, y sin escalas, iniciado los Playoffs de la NBA, los Boston Celtics encaran el momento más importante del año diezmados por las lesiones. Kyrie Irving se suma a Gordon Hayward y Daniel Theis como bajas definitivas, y se espera que Marcus Smart se pierda toda (o casi) la primer ronda. Con este panorama ha comenzado la post temporada. Pero afortunadamente para los Orgullosos Verdes, su valor más importante está intacto, y siempre dispuesto a dar la nota. Estoy hablando de su entrenador, y firme candidato al COY (Coach of the Year), Brad Stevens.

 


 

Antes de transmitir toda mi admiración y respeto, traducido en motivos basquetbolísticos, quisiera destacar que así como el oriundo de Indiana, hay varios nombres que reúnen condiciones para competirle a Stevens por el galardón. Quin Snyder (Utah), Terry Stotts (Portland), Bret Brown (Philadelphia) y Nate McMillan (Indiana) han hecho maravillas con sus respectivas escuadras. Otro firme candidato, es Dwane Casey. Ha conseguido llevar a Toronto a lo mas alto de la conferencia Este, modificando su estilo de juego y dándole minutos importantes a su banca (veremos si logran mantenerlo en PO o vuelven a hacer una de sus ya tan características “Toronteadas”) Tampoco podemos obviar al entrenador del equipo con el mejor registro en la actual temporada. Mike D’Antoni y sus Rockets fueron el equipo que más ganó (y por consiguiente, que menos perdió) pero este último cuenta con la “desventaja” de haber obtenido el premio la temporada pasada.

 

Es justamente en la comparativa, donde la candidatura del entrenador de los Celtics se enaltece. Y es que en cada aspecto posible del juego, Brad Stevens se destaca sobre el resto. Sin ánimo a menospreciar el trabajo del resto de los entrenadores, intentare marcar ciertos aspectos en los que el ex de la universidad de Butler ha sobresalido por sobre sus colegas. Sin adentrarme en detalles técnicos, ya que a la hora de elegir a los candidatos (recordemos que se le pide a los votante que elijan a tres nombres) no hay un parámetro, sino que depende de cada elector. Si es cierto que suelen destacarse los entrenadores que logren buenos registros con sus equipos (teniendo también en cuenta la cantidad y calidad de talento con la que poseen) así como potenciar rendimientos individuales, y consolidar una identidad ofensiva y defensiva.

La cantidad y la calidad de las ausencias en la temporada

 

Abro esto con el parámetro en el que creo, es el punto más fuerte por el cual Brad Stevens debería recibir el COY. Si bien el roster de los Celtics tiene mucho talento en diferentes posiciones, la realidad es que las lesiones han hecho mella e ido diezmando cada vez mas y mas la plantilla. De esta manera, el entrenador de 41 años ha tenido que mantenerse ajustando y modificando minutos y exigencias a sus jugadores sanos. Si hacemos un conteo rápido, veremos que la cantidad de partidos perdidos por lesión (por supuesto con Hayward a la cabeza) han demandado de Stevens un nivel de reajustes que sencillamente ha sido magnifico.

Solo en temporada regular, y tomando solamente los 10 jugadores que mas minutos promedian, esta cantidad de partidos se han perdido:

 

Irving 22, Morris 28, Smart 28, Rozier 2, Horford 10, Brown 12, Tatum 2, Baynes 1, Theis 19,
En total (siendo 9 jugadores, ya que teóricamente el decimo seria Hayward, y el se perdió todos los partidos) la sumatoria seria 206 partidos combinados.

En comparativa, tomando los equipos antes mencionados:

 

  • Philadelphia 97 partidos (sin contar a Fultz ya que sería el jugador número 11)
  • Utah 163 partidos (sin contar a Crowder ya que estuvo la mayor parte de la temporada en Cavs)
  • Portland 76 partidos (no está leyendo mal, se han visto muy poco afectador por las lesiones los Blazzers)
  • Indiana 171 partidos (aunque entre Booker y Glenn Robinson suman 124 y son los dos que menos minutos disputan)

 

Teniendo en cuenta estos datos, está más que claro que la cantidad de lesiones ha afectado más a los Celtics que al resto de la liga. Y en esas ausencias, se ha visto mucho la mano del entrenador, confiando y dándole responsabilidades a jugadores de rol, teniendo muchísimo éxito en el resultado. Esto se verá reflejado en el siguiente punto.

La sumatoria de victorias

 

De todos los equipos mencionados anteriormente, son los Celtics quienes han obtenido la mayor cantidad de victorias. Y es que los dirigidos por Brad Stevens han logrado pasajes de grandeza, obteniendo partidos que en los papeles eran muy difíciles (por rival, ausencia de lesiones y factor cancha). Si comparamos con los otros equipos, los de Massachusetts obtuvieron 55 victorias, lo que sería 3 más que Philadelphia, 6 más que Portland, y 7 más que Utah e Indiana. Contrastándolo con el punto anterior, Brad Stevens obtuvo más victorias con una plantilla que estuvo mucho más disminuida por las lesiones.

 

El estilo no se negocia, a pesar de los interpretes

 

Aun siendo tan larga la temporada regular, y aunque los equipos suelen amoldarse y alternar rendimientos individuales y colectivos, Brad Stevens se las ha ingeniado para tener a este equipo como el líder en Defensive Rating de toda la NBA. Si bien es cierto que en algún mes ese rendimiento fue inferior (en Febrero apenas fue el décimo cuarto mejor) si tomamos el periplo entero, con 101,5 puntos cada 100 posesiones, los Celtics se han erguido como la mejor defensa, a pesar de ciertas irregularidades.

Keep the right play

 

Un concepto al que se puede remitir a la hora de describir la manera en la que Brad Stevens comanda a sus equipos. Ya sea desde la planificación previa, como a la hora de hacer ajustes (a pesar de mostrar cierta terquedad por momentos) el entrenador suele repetir esto una y otra vez en los partidos. La insistencia en hacer la jugada correcta, en correr el sistema por sobre cualquier individualidad. Si bien, conceptualmente, este accionar puede aplicarse a muchos entrenadores, la realidad es que basta simplemente con ver un partido de los Celtics para notar la incidencia del entrenador en el minuto a minuto.

 

La constante auto superación

 

Este factor quizás no debería influir en la elección de este año, pero bien vale la pena mencionarlo porque no deja de sorprender. Y es que Brad Stevens es apenas el segundo entrenador en toda la historia en hilvanar 5 temporadas consecutivas mejorando su registro de victorias. Este punto está atado a una curiosidad. Mike Woodson es el otro entrenador en lograrlo, cuando fue entrenador en Atlanta. Y en aquel equipo Al Horford era pieza fundamental (como también lo es hoy).

 

 

Como conclusión, podemos mencionar que como suele suceder en Boston, los premios individuales no le quitan el sueño, ni a jugadores ni en este caso al entrenador. Pero sería un error de los votantes negarle este premio. Su exclusión el año pasado (cuando los Celtics terminaron con el mejor record de su conferencia) hace que este año su candidatura tome mucha más fuerza. Aunque si ese premio no llega, el joven entrenador de 41 años aún tendrá mucho tiempo por delante para lograr ese merecido premio.

 

Fuente:

Twitter: @celtics