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Las noticias para los Celtics siguen siendo desalentadoras, en esta ocasión, la tarde del viernes sirvió para enterarnos de que Kyrie Irving pasará por el quirófano para una supuesta leve intervención en la rodilla que lo viene molestando durante los últimos meses y será baja, vaya saber usted hasta cuando. Sin embargo, de forma inesperada los Celtics han sacado un segundo aire y viajaron hasta Oregon para medirse con uno de los equipos más calientes del oeste, que sin ningún lesionado, no pudo sobrepasarlos y terminaron derrotando a los Blazers por 105-100.

La primera mitad del encuentro fue pareja, levemente dominada por los Blazers porque los Celtics no encontraban la forma de detener a la dupla Lillard-McCollum y ellos, por su parte, estaban muy activos en defensa y no dejaban a los visitantes tratar de hacer su juego en media cancha. Con todas las bajas, en esta ocasión fue Marcus Morris el que se hizo cargo de la ofensiva con 14 puntos en el primer tiempo, recibiendo ayuda de Monroe y Yabusele desde la banca, que se combinaban para 11 puntos.

En el tercer cuarto, los Trail Blazers lograron ponerse arriba por 10 y las cosas parecían muy complicadas para Boston en los últimos doce minutos de juego. Pero entonces, Brad lo hizo de nuevo. Pudo corregir el tema de las ayudas sobre los bases de Portland, Jayson Tatum apareció cuando más se lo necesitaba y Horford, como siempre que es fundamental su aparición, dio la cara en el momento justo para ver a los Celtics arriba al final del encuentro.

Capítulo aparte se merece Marcus Morris, que aunque sigue siendo resistido por muchos, ha demostrado porque Brad y Ainge lo escogieron en el pasado verano para traerlo desde Detroit. En apenas 13 tiros llegó a los 30 puntos y cuando Boston no tenía ofensiva clara, él se presentó como la primera opción. Tatum y Rozier se combinaron para 28 puntos y los Celtics lograron ganar 105-100 en un partido que muestra señales de un carácter implacable de este joven y lesionado equipo verde.

Por supuesto, el sustento y pegamento de este equipo tiene nombre y apellido. Al Horford fue sin dudas el bastión en los minutos finales, regalándonos acciones notables en ambos lados de la cancha. Su presencia en el costado defensivo oscila entre los niveles mas altos de la liga, mientras que comandando el ataque de los Celtics, el dominicano se hace patrón cuando la situación mas lo amerita. Una muestra de ello, se pudo ver (cuando no) en los minutos finales del encuentro.

 

 

Foto: Twitter @Celtics