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Los Boston Celtics llegaban a la primera semana de competición tras una mala pretemporada y con bastantes dudas a sus espaldas, y tras tres partidos, las mismas siguen bien presentes, pero se ha conseguido sobrevivir. Balance de 2-1 con victorias ante Sixers y Knicks, y derrota ante unos Raptors que se posicionaron como firme candidato a volver a hacerse con la corona del Este.


Con Aron Baynes todo es más sencillo

 

El equipo de Stevens es mejor con Baynes en pista. Es un conjunto más consistente, duro, fiable, y para nada peor en ataque. El australiano está jugando un muy buen baloncesto en este inicio de temporada, y sus compañeros lo agradecen.

A su efectividad en defensa, algo que ya conocíamos, está sumando un buen tino en ataque, con decisiones inteligentes y sencillas, y con un no tan sorprendente acierto desde el triple (3-8 para un 37.5 %). Baynes se está ganando minutos en una primera unidad con ciertas lagunas que deben de ser corregidas, y solo la mala suerte lo va a alejar de ganarse un puesto en el quinteto titular.

Y es que, cuando estaba siendo el mejor ante los Knicks, el pívot se hizo daño en un tendón (parece que el aquiles derecho), y abandonó el partido con tan solo 12 minutos de juego. Los Celtics se las arreglaron para ganar, pero las consecuencias pueden ser muy graves para una plantilla corta en la rotación interior, que tiene en su agenda a Vucevic y Bamba, a Steven Adams y a Drummond para la semana que viene. Daniel Theis jugó muchos minutos tras no salir a pista contra los Raptors, y hasta Yabusele tuvo una oportunidad, pero se vieron superados por el juego interior de unos Knicks más altos, más fuertes y más atléticos que los de Boston. ¿Asumirá todo el peso Horford?, ¿tendrá una oportunidad Robert Williams?.

 

Gordon Hayward, sin prisa y con buena letra

 

El alero ha tenido un estreno tranquilo, sin mucha responsabilidad y con las cosas claras. Antes los Knicks no jugó tras sentir algo de dolor en la pierna, y en los otros dos partidos no pasó de los 25 minutos que parecen ser su restricción de tiempo en pista.

Más activo en defensa que en ataque, hemos visto a un Hayward luchador, peleando rebotes y consiguiendo varios robos importantes (4 contra Sixers), pero con una obvia lentitud y falta de explosividad que era totalmente esperable y que no es preocupante a estas alturas. En ataque ha asumido un rol secundario, generando de vez en cuando y buscando tiros cómodos, lanzando desde sus lugares preferidos para volver a conseguir la confianza con la que se marchó de Utah.

Las actuaciones de Hayward, como dijimos, están dentro de lo esperado, pero se hacen preocupantes al juntarse con el estado de forma de un Kyrie Irving que está lejos de su mejor versión. Con Baynes en pista los Celtics son mejor equipo, aunque la estrategia de hacer jugar a los supuestos titulares juntos para formar una química sea aceptable, puede que nos pase factura en este inicio de temporada.

 

Todo debería partir de la defensa

 

Pero no lo está haciendo. Los Celtics se están viendo expuestos atrás en muchos sentidos, casi siempre por fallos de concentración, y salvo el partido contra los Sixers, en el que los chicos se acordaban de lo que hacer tras la serie de Playoffs (y en el que Brown nos echó un cable al iniciar con Fultz y no con Reddick), la defensa ha sufrido horrores contra unos ataques no demasiado aceitados.

Sobre todo he visto fallos de posicionamiento y de marcaje, jugadores perdidos en los cambios y en las transiciones defensivas. Ciertas decisiones erróneas en cambios de marcaje y una premisa por parte de los equipos: atacar a Kyrie irving.

Los ataques contrarios están intentando explotar al peor defensor de los Celtics, con cambios que favorezcan un miss match de altura y peso que poder explotar. Además el jugador ha tenido fallos de concentración y se nota que no está cómodo ni bien físicamente. Los Celtics pueden encontrar ciertas soluciones ante esto, sobre todo no cambiando tan automáticamente ante el mínimo bloqueo, pero el mayor peso recae en un Irving del que se va a necesitar un esfuerzo defensivo que permita paliar las consecuencias de la clara estrategia contraria.

Fijaos en el vídeo anterior:

1ª jugada.- Transición defensiva en la que Morris se pierde. Triple abierto.

2ª jugada.- Otra transición en la que Irving se queda en la zona, y en la que tenemos tres jugadores para cubrir a un contrario. Triple abierto.

3ª jugada.– Irving se extralimita en la ayuda. Triple abierto.

4ª jugada.- Cambio de marca innecesario de Brown que deja a Irving con Leonard. Canasta fácil.

5ª jugada.– Una serie de marcajes extraños, sin bloqueos de por medio, en los que Irving se vuelve a quedar con Leonard. Horford hace la ayuda sabiendo de la desventaja e Ibaka le gana en el primer paso al llegar tarde a su marca. Canasta fácil.

6ª jugada.- Otra transición, de nuevo tres jugadores para marcar a un contrario. Triple abierto.

 

Queda mucha maquinaria que engrasar.

 

Los Celtics, el equipo de Jayson Tatum

 

Ante el bajo estado de forma de las dos principales armas ofensivas del equipo, y con un Jaylen Brown que tampoco encuentra el ritmo, el #0 está surgiendo como el macho alfa de la plantilla, papel que adoptó en los pasados Playoffs y que puede que no sea circunstancial.

Ha sido el mejor jugador durante esta semana, con actuaciones muy buenas y puntos necesarios cuando el equipo más lo necesitaba. El equipo es de Jayson Tatum, y a ver quién es el guapo que se lo quita.

 

Miscelánea

 

A Terry Rozier le pone jugar contra Joel Embiid

 

Primera cobra del año… termina con un mate de Amir (con nosotros no saltaba tanto)

 

No es flopping, son reflejos de esquivar balas

 

Momentos “Brad Stevens gritando: ¡NICE!”, que son pocos y hay que guardarlos

 

 

Esto cuenta como triple (aunque el cobarde se espera a que se termine el tiempo). Sabemos lo que haces, Ben