Otra semana perfecta para unos Boston Celtics que empiezan a recuperar a todas sus piezas, y que han ganado a Hawks, Magic, Hawks otra vez y a los Thunder. Partidos relativamente sencillos en general, que sirven de preparación para una gira por el Oeste bastante entretenida.


Creía conocer el amor hasta que tu belleza sedujo a mis ojos

 

Cambiad «amor» por defensa y «belleza» por tapones. Y es que, si bien hace unos semanales nos quejamos de que este equipo no era país para rookies, algunos de ellos han demostrado poder aportar, y mucho, durante esta semana.

Empezamos por el menos sorprendente, aunque no por ello poco agradecido, Grant Williams. El novato ha mantenido una cierta regularidad durante toda la temporada, contando cada vez con más minutos en apariciones marcadas por su defensa, pero se ha ido destapando y ganando confianza en un banquillo que le necesita.

Tras su racha de triples fallados, este 2020 promedia un excelente 46% desde la línea de tres, metiendo canastas de todos los colores. Parece que no puede fallar. Además, se está posicionando como un gran reboteador ofensivo, ganándose el sitio en una zona que debería ser bastante oscura para sus escasos dos metros de altura.

 

 

Para terminar tenemos que hablar del protagonista de este artículo, y es que Romeo Langford ha tenido pocas oportunidades esta temporada, pero las de esta semana las ha aprovechado con creces. Su actuación más memorable fue en la segunda victoria contra los Hawks, en la que sale desde el banquillo y anota 16 puntos. Su aportación ofensiva es remarcable. Con canastas en momentos calientes, demostrando que sus entradas hacia el aro, marcadas por esa soltura de alguien que hace eso de forma natural, son algo en lo que se puede confiar desde ya.

Pero tenemos que quedarnos con su defensa, y es que si está jugando es básicamente por eso. Seas Capuleto o Montesco, en estos Celtics, bajo la tutela de Brad Stevens, solo vas a jugar si no eres un agujero en defensa (o si no te queda otra y estás fino en ataque, ¿verdad Enes?). Langford jugó un partido espectacular, y me quedo corto. Su marcaje a Huerter persiguiendo al tirador por toda la pista fue excelente. Su defensa al hombre, volando para conseguir esos tapones, muy buena, y su inteligencia en la defensa sin balón algo que me dejó con la boca abierta. Algún compañero podría tomar un par de notas. No miro a nadie… EjemJaylenEjem

 

 

Ahora vuelven a estar todos sanos, y por lo tanto ver minutos de los rookies será más complicado. Entiendo que Grant se ha ganado su peso en la rotación, pero Romeo estaba empezando a despuntar y puede que le cueste meter el pie con los «mayores» fuera del hospital. Aun con esto, ha demostrado que puede ser útil, y como decía William Shakespeare: «Es casi ley, los amores eternos son los más breves».

 

Otra Deadline sin fiesta

 

Somos unos desgraciados. Todos los niños tienen juguetes nuevos con los que divertirse tras las particulares navidades de la NBA, y nosotros aquí, con un enano titular del All-Star que ya nos aburre y queremos guardar en el armario. Malditos malcriados.

Fuera de bromas, Danny Ainge decidió que ninguno de los posibles refuerzos que interesaban a los Celtics merecía la pena y no se movió en un final de fiesta extremadamente agitado. Salieron varios nombres a la palestra, sobre todo de jugadores que vendrían a apuntalar un banquillo muy falto de anotación, pero ni Bertans, Wood o Harris salieron de sus respectivos equipos esa noche.

Personalmente, soy de los que opina que no hacía falta moverse por moverse. Sí, es cierto que la plantilla tiene defectos (ni mucho menos pienso que haya que reforzar el juego interior urgentemente), pero si no puedes traer a alguien realmente competente, que en Playoffs sea un fijo en esa rotación que siempre se reduce, no hace falta pagar por pagar. Alguno de los nombrados podría haber sido esa pieza, pero está claro que el precio que se pedía era muy alto. Elevado no solo para los Celtics, sino para toda la liga (de ahí que no se mudasen a ningún otro lado).

Con un 71% de victorias, buen ambiente y nada razonable que pescar, no hacía falta arreglar lo que no estaba, ni está, roto. Como dije, y según lo declarado por el Manager de los Celtics, su principal objetivo era buscar un jugador veterano que ayudase a un banquillo muy joven. La primera oportunidad de hacerlo no ha funcionado, pero es probable que se busquen refuerzos en un mercado de buy outs que podría traer a algún conocido de vuelta a casa. Toca esperar.