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Tres partidos perdidos y una victoria para unos Boston Celtics que siguen estancados en la mediocridad. Comenzaba la semana con una derrota “asumible” ante los Hornets de un Kemba Walker tocado por la varita de saúco, seguía con otro fracaso, esta vez ante unos Knicks en la noche previa al Día de Acción de Gracias, victoria balsámica para pasar el trago ante unos Hawks con más plumas que vuelo y, para finalizar, otro perdido ante un rival presumiblemente inferior como eran los Mavs, pero que supo aprovecharse una y otra vez de los defectos de un equipo que ya preocupa.


 

Aron Baynes, ¿cambio necesario?

 

Abríamos la semana con un partido difícil y Brad Stevens agitó un poco las cosas. El hasta ahora titular Gordon Hayward, pasaba al banquillo y su puesto en el quinteto lo ocupaba el cinco titular del curso pasado, Aron Baynes. Si bien no era el mejor partido para probar esto (al final terminó jugando tan solo 7 minutos), los argumentos del entrenador estaban claros. Parece que el de Indiana quiere volver a una fórmula que funcionó muy bien, con un quinteto que se conoce y sabe cómo trabajar unido.

El center ha tenido minutos inconsistentes esta semana, pero contra los Hawks,  sin Horford, fue el mejor de los Celtics y demostró uno de los puntales en los que tiene que apoyarse el equipo para poder levantar esta temporada, defender cada jugada como si fuese la última posesión de un partido igualado.

 

Además de protección del aro y de defender a exteriores por toda la pista, Baynes está proporcionando espacios en ataque con buenos bloqueos que liberan a sus compañeros para tiros más cómodos.

Contra los Mavs, el técnico buscó más movilidad en su juego interior, y aunque no le salió bien la jugada, el hecho de que los de Dallas no fuesen una amenaza en las cercanías del aro propio, más que ciertas jugadas para Jordan que resultan generalmente indefendibles, puede justificar la no inclusión de Baynes en el quinteto titular. Por lo demás, el #46 ha demostrado durante la semana que es el interior con mejor forma de la plantilla, y que es el que más entiende la forma de defender correctamente en base a lo que pide su cuerpo técnico.

Un paso atrás, como el que ha dado Stevens, puede llevarnos a dar muchos pasos adelante.

 

Si no entran de fuera…

 

Los Boston Celtics están buscando jugadas en la zona pintada con mayor afluencia que en el resto de semanas. El bajo acierto desde la línea de triples, pese a disponer de tiros liberados, ha provocado que los jugadores se conformen con tiros más eficientes desde posiciones más cercanas al aro. Sobre todo estoy viendo esta tendencia en jugadores como Tatum, Smart y Horford, además de un Brown que busca con más agresividad el aro y ese tirito de media distancia que le da tantos frutos.

Intentar encontrar la comodidad con esos lanzamientos puede ser una buena manera de ir recuperando la confianza.

 

La defensa del Pick and Roll

 

Vamos con la parte dura del artículo. Si el base de todos los equipos contra los que nos enfrentamos nos hace un traje noche tras noche, es probable que nos encontremos ante un problema y no sea simple casualidad.

Los Celtics, y la mayoría de la liga, han adoptado desde hace años una manera de defender el pick and roll central llamada “Ice defense. El ICE, palabra que podréis escuchar gritar a Stevens en cada partido del equipo de Boston, consiste en intentar llevar al jugador que maneja la pelota hacia un costado de la cancha, evitando que un buen bloqueo genere un caos en tu defensa.

Las claves principales de este tipo de defensa son tres:

  1. El jugador que defiende al que maneja la pelota, da un paso hacia el lado contrario al que quiera llevar al que maneja, evitando el bloqueo y dejando un espacio “libre” para que el que lleva la bola se mueva.
  2. El interior que sale a marcar al bloqueador, debe de retener con agresividad al jugador que maneja la pelota, para así dar tiempo al exterior a que recupere su sitio. Este es el papel más importante.
  3. Por último, el resto de jugadores deben de estar atentos a las ayudas, cerrando la pintura ante un posible roll del interior contrario que bloquea, y cerrando las esquinas ante la posibilidad de un buen pase del que maneje la pelota

Con esto como base, veamos lo que están haciendo mal los Boston Celtics ante jugadores como Walker, Burke o Barea.

El partido defensivo ante Walker es el menos preocupante de los tres. Los Celtics se enfrentaron ante un jugador élite de la liga, excesivamente rápido, y que se aprovechaba una y otra vez de esa diferencia de velocidad que le separaba de Smart y Horford. Podríamos decir que la defensa no fue lo suficientemente agresiva a la hora de ejecutar el ICE, que le dejó demasiado tiempo como para arrancar y que lo ideal hubiese sido que se le encimase más, sin dejarle respirar. Pero puede que no hubiese servido de nada.

Contra los Knicks de Trey Burke sí que podemos hablar de errores graves. Volvemos a encontrarnos ante un base muy rápido, y en el vídeo anterior comprobamos lo mal ejecutado que está el ICE de forma muy clara. Vemos como el exterior que defiende a Burke hace lo que tiene que hacer (poca culpa se le puede achacar), pero es el interior el que no reacciona de la forma correcta. En ocasiones se le recula demasiado hacia la zona por miedo a su velocidad y se le deja tirar solo desde la media distancia (algo que por diseño no es malo del todo, salvo que no falle un tiro), y en otras ocasiones, el interior no se sitúa enfrente del base, con lo que se le deja un camino de rosas para que llegue a la canasta.

En cuanto al partido contra los Mavs, podríamos decir que los de Carlisle ganaron a los Celtics ejecutando la misma jugada una y otra vez. Como podéis ver en el vídeo anterior, la jugada es de lo más simple. Pick and roll central, el jugador que maneja la pelota realiza una buena lectura, y ante la falta de agresividad del interior de los Celtics, o bien penetra hasta el aro, o bien abre la pelota hacia una esquina en la que un compañero está completamente solo, ya que, ante el miedo que provoca Jordan, los Celtics sobre ayudan en la zona y luego no llegan para cubrir el tiro exterior. Una y otra vez la misma jugada, con esas tres variantes, y sin que la defensa le pudiese poner remedio.

La recuperación de una buena defensa pasa por una mayor concentración y agresividad en este tipo de jugadas. Los Celtics deben de presionar más a los jugadores que ejecutan el bloqueo central, y realizar las ayudas de forma precisa y correcta, como un acordeón, para evitar que una táctica tan simple te destroce un partido. Muchas veces pecamos de inculpar al jugador que está asignado al base que ejecuta el pick, pero en este caso los principales culpables son el resto de sus compañeros.

Veamos, para finalizar esta parte, un par de jugadas en las que se defiende bien esta jugada.

 

Terminator bueno, Terminator no hacer daño a árbitro

 

Tras tan lúgubre semana, vamos a terminar este artículo con un momento gracioso. En los instantes que siguen a esta “cobra” de Marcus Smart, fijaos en la reacción del árbitro tras el choque con Semi Ojeleye. Parece que el pobre está pidiendo clemencia.