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No han cambiado muchas cosas (al menos en cuestión de nombres) en los Boston Celtics con respecto a la temporada pasada, la mayoría del roster volverá a verse las caras para el training camp en el mes de Septiembre. Pequeños movimientos en torno a los últimos lugares de la plantilla, pero sobre todo, grandes cambios en cuanto a los números se refiere, nos harán poner la lupa en como Danny Ainge puede moverse durante el transcurso de la campaña. De esta manera, le doy la bienvenida lector/a a este análisis contractual/salarial sobre la venidera temporada 18/19 y la explicación, al tan temido, impuesto al lujo.

Muchas veces nos topamos en nuestro camino con situaciones en las que tenemos que tomar decisiones que podrían tener una implicancia positiva o negativa en el futuro. El nivel de acierto que Danny Ainge (y todo su equipo de ejecutivos) tenga en las elecciones que han realizado durante esta temporada baja, tendrá un impacto directo en la duración de este actual equipo de los Boston Celtics a futuro. Suena tajante y hasta injusto en cierto punto, dictaminar el éxito o el fracaso en base a una sucesión de elecciones realizadas en un solo verano, pero la realidad es que con el nivel de exigencia ejecutiva que se maneja en la NBA, un simple error, o fallo de cálculo, puede sentenciar un proyecto entero.

Voy a comenzar dándole perspectiva a este asunto. Hoy por hoy, los Boston Celtics, tienen uno de los tres mejores planteles de la liga. Esto está prácticamente fuera de discusión  (siempre aparecerá alguna crítica) pero al día de hoy, y contando con salud, el quinteto inicial que podría presentar Brad Stevens, debería estar un escalón por encima de sus competidores en la conferencia del Este. El problema de este asunto, es que tener un plantel tan profundo, suele ser costoso. Y si no se maneja con cuidado, la tendencia es que el núcleo no se mantenga unido por mucho tiempo.

El famoso impuesto al lujo, del cual tanto hemos hablado en decenas de ocasiones, golpea la puerta y viene para entrometerse en los planes futuros. Muchas veces hice mención a la importancia de no pagarlo a partir de esta campaña. Ser un infractor tiene un costo, pero este se incrementa cuando un equipo es reincidente. La modificación que sufrió el luxury tax, fue con el fin de evitar que los “súper equipos” estén unidos por muchas temporadas.

Para que quede más claro, volcaré en números, como impacta de manera progresiva (y furiosa) a los equipos que menos cuidado tienen en el manejo de sus salarios y números.

el impuesto al lujo castiga a los reincidentes

 

Como se observa en el cuadro, un equipo que supere el límite salarial (esta temporada es de 123.733.000 millones de dolares) comienza a pagar impuesto al lujo.

Tomemos como ejemplo a los Toronto Raptos: en este momento, superan el umbral por poco mas de 13 millones de dólares. Esto implica que deberán pagar 32.5 millones solo en impuesto al lujo. Todo se incrementa cuando la franquicia es reincidente, y aquí quiero hacer un alto importante.

Para que una franquicia sea reincidente, debe sobrepasar el umbral del impuesto al lujo en 3 de las últimas 4 temporadas jugadas. Este es precisamente el motivo de nuestra insistencia en no abonar el impuesto al lujo este año. Es seguro que las próximas (con las renovaciones de Kyrie Irving, las extensiones de Jaylen Brown y Jayson Tatum) el equipo supere el umbral, aún cuando este se incremente un poco.

Pero no hay que perder la calma. Todavía queda mucho tiempo y hay varias maniobras por hacer. Antes que nada, lo más recomendable es entender la situación actual, y como comenzará la campaña venidera (económicamente hablando) de estos Boston Celtics.

La situacion salarial de los Boston Celtics

 

Como notarán, la actual plantilla cuenta con 16 jugadores en vez de los habituales 15 (el contrato de Demetrius Jackson fue cortado y extendido durante cinco temporadas, aun quedan cuatro contando esta, en las que se le deberá abonar parte de su salario). También se observa que hay dos columnas, una con los salarios, y otra en como cuenta para superar (o no) el umbral del lujo. Aquí la mayoría de los analistas económicos cometen un error. Tanto Brad Wanamaker como Daniel Theis fueron incorporados vía agencia libre con un acuerdo mínimo para veteranos. La contabilidad de la liga exige que este tipo de acuerdos, sea nimiamente de dos años de antigüedad, por lo que de esta manera, observamos que el dinero que ellos cobran, es diferente al de las cuentas del equipo. 

De esta manera, las cuentas marcan que los Boston Celtics están 3.82 millones (redondeando) excedidos en salarios. Esto hace que solamente en impuestos, los dueños deberán destinar 5.7 millones. Si bien siempre se han expresado que el dinero no es problema mientras el equipo sea competitivo, se está sumando un año a una futura reincidencia por muy poco margen.

Supongamos que (siendo generosos) los Celtics continuarán superando “solamente” el umbral por menos de 5 millones. Si este fuera el caso, el dinero destinado a impuesto pasaría de 5.7 a 9.5 con un plantel con los valores actuales. Ahora mentalmente involucremos un contrato casi máximo de Kyrie, mas la extensión de Brown y de Tatum, y potencialmente superaríamos el umbral con 4 contratos (el de Hayward aun tiene 3 años por delante).

Si esto llega a suceder, Danny Ainge estaría atado de pies y manos para completar un roster con jugadores bajo firmas de novatos, y mínimos de veteranos. Una situación que claramente no sería favorable, y que se debe intentar evitar bajo cualquier circunstancia.

Marcus Smart y su nuevo contrato

A esta situación se llegó básicamente por la renovación de Marcus Smart (4 años y 52 millones de dólares) y en este punto me gustaría hacer hincapié antes de continuar.

Semanas antes de que su renovación se hiciera efectiva, había muchas especulaciones con respecto a la continuidad o no del ex Oklahoma State. Su valor va mas allá de las estadísticas básicas. Es el corazón de este equipo y es el jugador más antiguo de todo el plantel. El dinero que obtuvo es quizás algo más elevado de lo que hubiera sido ideal para la actual situación del equipo. De hecho, en aquel momento, me animé a idealizar un contrato que era muy conveniente para ambas partes.

 

 

Pero aun a pesar de que técnicamente, el dinero que Smart cobrará a partir de esta temporada es uno de los factores que empujaron a Boston sobre el umbral del impuesto al lujo, entiendo que no es para nada un mal acuerdo pensando a futuro. Pensemos que durante varias temporadas, los Celtics solo poseían tres tipos de contratos (novatos, salarios elevados de un año y máximos) Y ahora, se suma un nuevo valor a la ecuación: un acuerdo de nivel medio, a largo plazo. Esto puede ser crucial en un futuro movimiento vía intercambio, ya que el acuerdo del bueno de Marcus puede ser utilizado como pieza central (jugador joven, productivo y atado por varios años) o como complemento (buen salario para igualar) Por estos motivos, no veo con malos ojos la movida que realizó Danny Ainge.

 

El paradigma Marcus Morris

Nuestro Evil Twin es un caso que requiere una observación puntillosa. Por un lado está su rendimiento en la cancha. Sabemos de su tendencia a lanzar antes de pasar, pero seriamos necios si no le dieron el reconocimiento que merece, sobre todo después de haber jugador muy bien en los Playoffs. Es un alero de probado temple, que no desaparece en las situaciones difíciles, capaz de crear su propio tiro, y con una capacidad para la defensa probada. Sumado a esto, su salario (5.3 millones) está por debajo de lo que su nivel en pista indica, consumiendo apenas un 4,24% del total del presupuesto.

Por otro lado, es un contrato expiring (finaliza su vinculo en esta temporada) lo que le da cierto valor al mismo. A esto, hay que sumarle que la vuelta de Gordon Hayward y el ascenso de Jayson Tatum seguramente le quiten minutos, y si además, hay que tener en cuenta que su salida de la franquicia (via traspaso) volvería a colocar a los Celtics debajo del umbral del impuesto al lujo (entraré en detalle un poco más adelante).

 

Conforme fueron avanzando los días, tras la renovación de Smart comencé a asimilar que no es necesario un movimiento desesperado. Como apunté un poco más arriba, hay varios motivos por los cuales Marcus Morris tiene valor para muchos equipos de la liga. No apresurarse a intercambiar al alero por un mero alivio salarial, y usar el principio de la temporada para que sus números impacten y de esta manera obtener algún beneficio (algún pick de draft) sería el escenario ideal.

Rápidamente me pongo a pensar en los equipos contender y en casi todos los casos, Morris podría hacerse un lugar en la rotación. Particularmente, y como le dije a mis compañeros en el último podcast del Despacho, lo veo al bueno de Marcus dándole soluciones a los Rockets antes de la trade deadline (aunque esto no suceda, es uno de los casos en los que podría encajar de buena manera)

No hay que escaparle al asunto salarial en un potencial intercambio. Para que los números sirvan, los Celtics no deberían recibir mucho salario en este potencial trade. De esta manera, el cupo de equipos se limita a los que puedan absorver el contrato de Morris (las franquicias que están bajo el impuesto al lujo) Otro caso podría ser si la frnauicia en cuestión, tenga alguna excepción de intercambio. Pero repito, en un escenario ideal, Danny Ainge debería cambiar el contrato de Morris por un pick o un jugador productivo con un salario inferior (como máximo, 1.5 millones) para evitar pagar el impuesto al lujo esta temporada.

 

Agrego un poco de información extra para finalizar y esclarecer un par de dudas que podrían aparecer a esta altura.

  • El límite para determinar si un equipo debe pagar impuesto al lujo es el mismo día de la Trade Deadline.
  • En caso de realizar un intercambio, y los Celtics desprenderse de Marcus Morris, solo pueden recibir un máximo de 1.547.736 millones para no superar el umbral del impuesto al lujo.
  • En caso de no recibir un jugador a cambio, ese máximo arriba mencionado, solo alcanza para darle un mínimo de veterano a un jugador que haya estado 2 o menos años en la liga.
  • La otra alternativa, seria efectivizar a uno de los jugadores Two Way (a día de hoy, solo Walter Lemon Jr. esta bajo este contrato)
  • La próxima temporada baja, 2 de los 3 bases del equipo (Irving y Rozier) tendrán que tomar decisiones contractuales: El primero será agente libre y el segundo calificará para una extensión de contrato. Aún falta mucho para esto, pero es un factor a tener en cuenta.

 

Podríamos concluir resumiendo, para vienes prácticos, que a día de hoy, la contabilidad de los Boston Celtics es un tema que requiere mas ocuparse que preocuparse. Todo este ballet de números, cuentas y análisis que aquí realizo, seguramente fue repasado mas de un centenar de veces por Danny Ainge y todo su equipo. Sin dudas estarán muy atentos a toda la situación. Como siempre, la historia dependerá de como sea el camino a lo largo de esta temporada (lesiones, rendimientos, oportunidades inesperadas en forma de ciertos jugadores) Será interesante ver que movimientos puedan suceder de aquí en mas, si en efecto, lo que desea hacer el General Manager, es evitar el tan temido impuesto al lujo.