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Después de la serie con los Philadelphia 76ersy el comienzo de la final de conferencia, parecía que los Boston Celtics habían aprendido la lección, pero LeBron James y los Cavs volvieron a desnudar las fragilidades de un equipo inexperto.

Los fantasmas del verano pasado volvieron a aparecer, una serie que parecía controlada y con muchas posibilidades de finiquitarla en corto, aparece cuesta arriba, y con la balanza anímica de momento inclinada para los de Ohio.

¿Se puede culpar a los Boston Celtics de no aprovechar los momentos para llevar las finales por los carriles normales de desarrollo tras ir 2-0 y controlando todos los aspectos del juego? La verdad es que no.

No hay que perder de vista que los de Brad Stevens llegaron a una final de conferencia con un jugador de segundo año, y con un rookie siendo sus máximos anotadores; con la conducción de un base que ha visto la cara de la titularidad hace solo un par de meses, estando en frente, además, el mejor uno de los mejores de todos los tiempos.

El entrenador de los Boston Celtics siempre dice que la edad no se puede utilizar como excusa al momento de evaluar los desempeños, que todos son jugadores profesionales, que tienen que actuar como tal y no abrazarse a la falta de experiencia como excusa. Esto ha llevado a que nos acostumbremos a un nivel de desempeño muy elevado, por encima de la vara que marcan equipos de características similares. De ahí creo yo, radica esta sensación amarga tras lo sucedido en los últimos dos partidos en Cleveland.

Brad Stevens decía ayer en conferencia de prensa, ni bien terminado el partido , que sabe que los Boston Celtics “no van a jugar perfecto, que tendrán sus momentos, pero que no pueden permitirse tener estas desconexiones”.

Se tenía en cuenta de antemano que los Cavs iban a elevar su rendimiento en casa, y que esto iba a llevar de la mano por parte de los “orgullosos verdes” una baja en su desempeño global, pero para esos momentos había que estar preparados y no apartarse del plan de juego. Cosa que no ha ocurrido, sobre todo en los momentos claves.

El entrenador puede explicarlo mejor que yo en este sentido, ya que fue el patrón del cuarto partido, la ejecución en las situaciones críticas del juego:

“Cuando estábamos a ocho puntos, pienso que perdimos un par de oportunidades ofensivas que fueron realmente buenos tiros”. “Y luego intentamos “pegar home runes” en algunos otros pasajes”.

Está claro que apartarse del libreto y perder los niveles ejecutorios inclinó el resultado a favor de los locales, que siempre pudieron responder a los embates de los Boston Celtics.

En los playoffs lo que decanta muchas veces los partidos o las series son justamente el saber aprovechar esos MOMENTOS. Esas situaciones bisagras en la que un mal pase, o errar un tiro sencillo, te deja parado al costado de la vía.

“Estoy conforme en general con el inicio del partido, lo que nos hizo mucho daño fue el final del primer cuarto y el del tercero” otra vez Stevens vuelve a marcar esas situaciones en la que sus dirigidos dejaron pasar la oportunidad.

Si durante la serie vs Phily los Boston Celtics nos habían mostrado que podían ejecutar bajo presión sin apartarse de los planes de juego, vuelven a mostrar esos pasajes de impaciencia y desconcentración vividos durante la primera ronda, y que parecían enterrados.

Si los de Massachusetts no están ejecutando bien, tiene mucho que ver con el desempeño de los CAVS, que han elevado su rendimiento (sobre todo defensivo) y aprovechado ese plus de experiencia y sapienza que se necesita para estas instancias, en donde el corazón viaja más rápido que la cabeza.

“Estos muchachos [los Cavs] son ​​realmente buenos. Son difíciles de enfrentar. Ty Lue hace un gran trabajo poniéndolos en excelentes posiciones para sacar ventaja. Este es un equipo de baloncesto realmente bueno”.

No hay que perder de vista que los verdes tienen en frente a LeBron James, que más allá de no estar tan bien rodeado como en años anteriores, sigue siendo un jugador tan diferencial como único:

 

Los Boston Celtics a por una final a tres partidos

 

La tendencia esta postemporada ha mostrado a un equipo de local y otro de visitante completamente diferentes. Los Boston Celtics están invictos en su casa, pero poner las expectativas en la localía es equivocar el camino.

Los Boston Celtics tendrán que mostrar algo diferente para este decisivo partido, sobre todo al momento de lidiar con los emparejamientos de LeBron James:

 

Lo habíamos anticipado después del primer encuentor, LeBron James es de los mejores leyendo lo que está ocurriendo delante de sus ojos. Los cambios de marca por sistema que utilizaron los de Brad Stevens hasta el momento ya no están funcionando.

Los Cavs, y James en particular, están forzando el miss match de altura con Terry Rozier. El de Akron está atacándolo una y otra vez. Si la ayuda del lado débil llega a tiempo, se desprende de la pelota lo más rápido posible forzando a los Celtics a rotar a un nivel muy alto de velocidad, y encontrando el hueco en la defensa ante la segundo o tercer reemplazo de posición.

Un cambio en la estrategia de defensa del pick and roll es lo primero que se piensa en este tipo de situaciones, por lo menos en los momentos en que el #23 fuerce la situación. El problema de Rozier es que no sabe pasar los picks por arriba de la defensa, y generalmente queda atrapado. Se podría intentar un Step para que Rozier pueda volver con su hombre, aunque es un riesgo teniendo en cuenta que James es un pasador de élite.

Sacar a Rozier de la alienación titular y ponerlo en pista menos minutos puede ser la otra opción, pero no creo que Stevens se atreva a tanto, teniendo en cuenta la falta de goleo que tienen estos Celtics.

La estrategia en ofensiva no va a variar mucho, los puntos débiles de los Cavs están claros, atacar a Love en el mano a mano y mover la defensa de los Cavs es el camino. Lo que queda claro es que para eso se necesita de un mejor nivel de ejecución sin pelota.

Los Boston Celtics vuelven a caer en situaciones en la que el ataque se queda parado. El nivel de movilidad sin pelota tiene que ser alto para poder sacar a la defensa de posición y atacar los espacios. Si no hay movimiento le facilitan a los Cavs llevar a los hombres al embudo llamado Thompson.

Más allá de cuestiones estratégicas, creo que el punto fundamental es saber si estos jugadores podrán manejar el miedo de verse contra la pared. La presión ha vuelto del lado verde, y teniendo en cuenta que del otro lado hay un jugador que no perdona, la situación se pone harto complicada.

No apartarse del camino en los momentos en que no salgan las cosas es fundamental para que no se produzcan situaciones forzadas, pases haraganes, perdidas infantiles y puntos fáciles para el rival. Desde acá parece muy sencillo, pero no lo es.

Los Boston Celtics han demostrado que pueden afrontar estas situaciones críticas, lo han hecho en estos playoffs, la diferencia ahora es que del otro lado hay un jugador que cuando ve sangre no perdona, por lo que mantener la cabeza fría es tan importante como meter la pelota.

 

Fuentes:

Declaraciones Brad Stevens: conferencia de prensa post partido via NBA TV