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En un partido plagado de ausencias para los Boston Celtics, sin Kyrie Irving, Marcus Morris, Robert Williams y Aron Baynes, pudieron salir adelante de manera tranquila con un brillante Jaylen Brown en su regreso obligatorio a la alineación titular que terminó con una victoria abultada por 114-93 en una segunda mitad dominada por completo por los dirigidos por Brad Stevens.

Desde el inicio, con sendas jugadas de Marcus Smart y un primer cuarto muy sólido en todas las líneas, Boston tomó ventaja de dobles dígitos que le dio un aire a lo largo de todo el partido. Los 21 puntos de Jaylen Brown, junto a los 18 con 6 asistencias de Jayson Tatum fueron vitales para mantener el juego en control. La defensa de Marcus Smart sobre Luka Doncic y un buen trabajo colectivo para frenar levemente a la sensación de la liga permitieron neutralizar el impacto del esloveno en el juego de los Mavericks.

A diferencia del partido en Dallas, los de Carlisle no pudieron hacer tanto daño desde el pick and roll y con ese factor neutralizado, la segunda mitad fue un completo trámite para estos mermados Celtics que lograron ganar por 114-93 en un final emotivo que tuvo aplausos por parte de los aficionados del TD Garden a la leyenda viviente Dirk Nowitzki en lo que, probablemente, sea su último partido en Massachusetts.

Ahora, los Celtics descansan el fin de semana y enfocan su mirada en el partido contra los queridos Brooklyn Nets el lunes 7 de enero a las 7:30 hora del este norteamericano.

Foto: Celtics.com