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Ha pasado un año desde que Adam Silver pronunciara el nombre del Ante Zizic desde lo más alto del pulpito del Barclays Center, y más allá de las reacciones de los presentes (haciendo la gran Porzingis) el tiempo transcurrido ha cambiado las concepciones iniciales de incredulidad, a un optimismo que no condice con la realidad. Por lo que aquí, les traeremos una versión realista de lo que se puede esperar del jugador para el campeonato que se avecina.

 

Ante Zizic (20 años, 2.13 mts, y 113 kg) tuvo un ascenso meteórico en los últimos 24 meses. De jugar en la liga Adriática (Cibona Zagreb), a ser el segundo prospecto más prometedor de la última Euroliga, solo por detrás del prodigioso Luka Doncic. Sus meses en el Darussafaka Dogus lo pusieron en el tope de la marquesina en la segunda competencia más prestigiosa del mundo.

 

Las noticias sobre el buen desempeño del nacido en Split resonaron con fuerza en Massachusetts, donde el box out parece una palabra erradicada del vocabulario verde y donde la presencia en la pintura no tiene las características tradicionales de un center clásico.

Con la presencia de David Blatt en el banquillo y la mente puesta en llegar a la NBA lo más pronto posible (ya quería estarlo ni bien lo draftearon), recorrió la transición de una liga de segundo orden a la élite de Europa, sin movérsele un pelo. Su adaptación fue inmediata, ganándose la titularidad y teniendo impacto estadístico real desde el día uno.

 

De una ética trabajadora insaciable, es el prototipo de jugador con la mentalidad que buscan los Celtics hace varios años, quizás esta anécdota de su ex entrenador sea más esclarecedora para saber de qué tipo de perfil hablamos:

 

El croata no es un prodigio de talento… para nada, está muy lejos de serlo, pero tiene una mentalidad y un motor asombroso, no da perdida ninguna pelota, le gusta el contacto (no lo evita) es el típico “basurero” del tablero ofensivo que se gana sus puntos a caballo de timing y esfuerzo.

 

Pongamos rápidamente en perspectiva y límite nuestras aspiraciones y deseos: Ante Zizic no va a ser una estrella de la NBA, pero puede convertirse en un jugador de roll de élite si logra mejorar algunas cuestiones y esconder determinadas falencias que lo perseguirán toda su carrera.

En un equipo que no jugaba para él, supo ganarse su lugar a fuerza de cumplir con aquellas cuestiones que le pedía su coach: rebote, bloqueos y protección del aro.

En un basket que paso a paso se va convirtiendo más hacia el small ball, tuvo que empezar a pelar sus minutos cada vez con mayor frecuencia (teniendo en cuenta las alineaciones bajas a las que se enfrentaba y la tendencia de varios equipos de utilizar este recurso) no obstante, siguió siendo pieza importante de su equipo hasta su eliminación en manos del Real Madrid.

Con la confirmación por parte de la gerencia de los Boston Celtics de que será parte del plantel del próximo torneo, el croata tendrá que pegar otro salto cualitativo, para ver si podrá traducir sus fortalezas en la liga más competitiva del globo.

 

Análisis del juego de Ante Zizic:

 

Ante Zizic es el típico center tradicional: basa su trabajo ofensivo en el pick and roll y en el poste bajo, donde trata de sacar ventaja de su fortaleza y manejo con las dos manos. Posee un respetable gancho y es un excelente finalizador de jugadas.

No posee un gran juego de pies, pero ha mostrado flashes y recursos en algún que otro pasaje, pero su fuente principal de acceso al aro está dada por las segundas oportunidades y en usufructuar la caída del pick.

El tiro de media distancia está en proceso de trabajo, pero parece que puede convertirse en un recurso adicional, eso indicarían sus porcentajes desde la línea de libres y su mecánica de tiro (tiene que pulirse, pero no es mala).

En defensa cubre muchas falencias con su continuo esfuerzo, puede contener aleros más pequeños que él (incluso a algunos perimetrales) pero sufre en campo abierto, más allá que sus desplazamientos laterales son buenos para su tamaño y envergadura.

La velocidad y explosión parecen ser sus mayores debilidades y aquí radican la mayoría de los interrogantes, con respecto a si podrá trasladar sus mejores recursos en una liga que se va volviendo dinámica y versátil.

Su juventud le da un plus al momento de saber si podrá adicionar recursos en ambos lados de la cancha, pero la cuestión de velocidad y explosión será siempre un tema recurrente y una limitación que estará presente para poner freno a su progreso.

No es un rim protector de élite, aunque ha demostrado facultades, generalmente viniendo de ayudas y ante hombres más pequeños.

 

A continuación, veremos algunos pasajes de su juego y las analizaremos punto por punto para ver que se puede esperar del croata.

 

El rebote:

El hecho de no ser un prodigio con el salto ha permitido que el ex Darussafaka tenga al box out como uno de sus mejores amigos (para la alegría de toda la “borregada verde”). Buen posicionamiento del cuerpo, esfuerzo y mucho, pero mucho timing (en ofensiva, sobre todo) para poder ganar la pelota ante hombres más grandes y potentes.

 

Aquí vemos desplazar a uno de los pivots FIBA más fuertes que existe en el momento (Gustavo Ayón), ganándole el lugar y usando su cadera para generar el espacio.

 

En unos Boston Celtics que desde la salida de Jared Sullinger perdieron a su mejor proveedor de segundas oportunidades, tendrán con la llegada del croata una fuente adicional de posesiones, que teniendo en cuenta lo que valen en el basket de hoy, no es algo para despreciar.

 

Lectura en el poste y pase:

Cuando se hicieron los scouting pre-draft eran estos dos los apartados en donde el pívot no destacaba.  La obligación de tener que subir al poste alto por diseño de juego le han dado la posibilidad de mejorar en el pase. Aunque no es su fuerte realmente, se ha podido ver un progreso importante, habilitando a compañeros, tanto desde el poste bajo, como en la parte alta de la cancha.

El compartir equipo con Al Horford y teniendo en cuenta que es un jugador que aprende muy rápido y con la base de escuela de baloncesto de la que proviene, me atrevo a decir que es algo que irá evolucionando con el tiempo.

Si tomamos en cuenta que en el diseño de juego de Brad Stevens los hombres altos tienen muchas responsabilidades de distribución, será un apartado en el que tendrá que trabar y mucho, más que nada en read and react, que no es un punto fuerte de su arsenal.

En el Cibona era la primera espada, por lo que muchas veces dejaba pasar oportunidades para sus compañeros en mejor posición, forzando situaciones y cometiendo muchas pérdidas. Con su llegada al equipo turco esto cambió, ya que pasó a ocupar una función de rol, teniendo que si o si mejorar en este apartado.

 

Dribble y media distancia:

Dos facetas de juego que son poco conocidas del nacido en Split pero que prometen y mucho, sobre todo, el hecho de que se mueve muy bien cuando pone la pelota en el piso y ataca el aro, realizando muchas veces giros y definiciones a aro pasado con ambas manos.

Se siente cómodo con el dribble en situaciones  frontales, más que nada por su gran agilidad para realizar giros y utilizar su cuerpo como escudo protegiendo su posición hacia el aro. A veces abusa de este recurso, lo que lleva a que cometa perdidas innecesarias, tendrá que trabajar el descargar al lado ciego en este tipo de situaciones, sobre todo cuando viene una ayuda secundaria.

El tiro de media distancia no es utilizado con frecuencia, pero ha demostrado que lo puede hacer y con buena efectividad. Su mecánica no es perfecta y aunque bajó un poco sus porcentajes de tiros libres, según la mayoría de los scouteadores lo ven como una faceta que puede llegar a pulir con el tiempo.

Teniendo en cuenta la movilidad que plantea el ataque de los Boston Celtics, el que pueda dar otra opción a la ofensiva, le va a abrir caminos a los perimetrales para que puedan descargar si se colapsa la pintura y ser una amenaza potencial que liberaría espacios debajo del aro. Está lejos de ser algo que use inmediatamente, pero las herramientas las tiene, lo mismo que su ya nombrada ética de trabajo.

 

Pick and roll:

Es su punto más fuerte sin ninguna duda Ante Zizic se maneja en este tipo de situaciones de manera excepcional, tanto en aquellos que son altos o los más cercanos a la pintura. Si el pick es central y cercano a la media cancha, saca mucha ventaja una vez que logra tomar velocidad.  Se vuelve imparable, debido a que sabe cubrir muy bien la pelota con el plus que ataca con muchísima fuerza el aro… y lo más importante, sin temor a defensores más fuertes que él.

Si el pick and roll es cercano a la llave, ataca el aro sin ningún tipo de titubeo, esto le permite viajar a la línea de tiros libres en muchas oportunidades (9 veces x 40 mins) lo que se traduce en puntos y extracción de faltas al rival de turno.

Uno de los puntos  a trabajar es el posicionamiento del bloqueo. Muchas veces por su afán de atacar el aro se corre muy pronto de la posición de cortina, no permitiendo al bloqueado tomar ventaja de la situación y deja sin efecto el bloqueo.

Algo que tiene que adicionar al monto de la caída es la habilitación a un compañero que realice un corte si hay una ayuda o a revertir la pelota al perímetro si le cierran los caminos.

Si tomamos en cuenta que Marcus Smart es un excelente pasador en este tipo de movimientos podríamos ver una excelente dupla que puede ser complementada por Jaylen Brown tanto abierto para recibir un pase en la esquina o luego de cortar por línea de fondo. Es imprescindible que Ante Zizic aprenda a leer estos motions.

 

Defensa:

Hay que tomar la cuestión defensiva en Ante Zizic desde varios aspectos: primero sus limitaciones cuando es expuesto ante perimetrales en situaciones de miss match, luego cuando enfrenta a jugadores más fuertes y pesados y por último las condiciones y entrega.

Es un defensor promedio, que sufre muchas veces desconexiones y al que se lo puede exponer a emparejamientos que lo hagan pagar… pero (por suerte hay un pero) su gran empuje y condiciones físicas logran disimular estas falencias en algunos casos.

Su gran envergadura (7 pies 3 pulgadas) le permite suplir movilidad con sus brazos, y el esfuerzo contener a jugadores mucho más móviles que él. Que se entienda y quede claro… puede CONTENER, que no es lo mismo que DETENER.

En el poste bajo lo hacen pagar los jugadores más experimentados y con recursos, pero no lo van a arrastrar por la fuerza, ya que le gusta el contacto y no rehuye de él.

Las desconexiones están dadas por la edad e inexperiencia, tengamos en cuenta que solo tiene 20 años y que en condiciones normales y teniendo en cuenta el historial de progreso que han mostrado los jugadores con Brad Stevens, no tendría que ser un problema a largo plazo.

No es un rim protector de élite, pero suele ejercer algo de intimidación, preferentemente a hombres más bajos y proviniendo de ayudas, apoyado en su gran longitud de brazos y en su incansable esfuerzo.

 

Conclusión:

Ante Zizic es un jugador con un perfil completamente distinto al que cuenta el plantel y uno del que se carece hace tiempo. Su rol será inicialmente el de dar una mano en situaciones en que se tenga que sumar peso y altura, pero si logra evolucionar algunos aspectos de su juego (contención de perimetrales y rango de tiro) puede volverse un hombre de rotación completa.

Lo que nunca va a faltar cada vez que salte a la cancha es esfuerzo y dedicación, más allá de todas sus limitaciones.

 

Hay que tener en cuenta que jugadores que están teniendo un rol importante en la liga en este momento y que participaron en ligas del viejo continente antes de arribar a la NBA, tenían similares niveles de productividad a su edad, por lo que poner un techo a un chico tan joven es muy difícil.

Si nos detenemos en sus características de juego, estamos ante la posibilidad de contar (en un futuro no muy lejano) con un jugador con niveles sostenidos de participación e impacto en situaciones de juego, que en este momento, son una falencia en los “orgullosos verdes”.

Fuentes: Foto Euroleague.net